|
¡ Bienvenido a casa !
Una
vez que has decido llevar a un adorable canino a tu casa, debes
asegurarte que tu casa esté lista para aceptar a un nuevo
miembro de la familia. ¿Dónde va a dormir, comer,
ir cuando tenga miedo, jugar, o pasar el tiempo contigo? ¿Qué
va a comer? ¿Con qué va a jugar? ¿Ya pusiste
lejos de su alcance las cosas que pueden hacerle daño? Y
finalmente, ¿Están todos los miembros de la familia
de mascotas, listos para saludarlo y darle la bienvenida a su nueva
casa? El estar preparado de antemano para tu nuevo perro, hará
su presentación y aceptación mucho más fácil
para todos.
Hogar dulce hogar
El primer día que llevas a tu nuevo perro o cachorro a casa,
no es una buena idea el dejarlo que corra por doquier en la casa
y el jardín. Estará seguramente un poco intimidado
por todas las cosas para ver y olfatear, así como gente diferente
(posiblemente otras mascotas) para conocer. Si tiene buena disposición
y no es tímido, se ajustará mas rápidamente
a lo todas las cosas nuevas que le rodean. Si resulta ser un perro
retraído, deberás moverte mas despacio hasta que él
se sienta en confianza. Debes colocarlo en su propio cuarto o jaula,
o en una transportadora grande hasta que se acostumbre a ti y a
tu casa. Lentamente déjalo explorar el resto de los nuevos
alrededores bajo tu supervisión. Ten mucho cuidado con las
cosas que pudiera llegar a tragarse, pues los cachorros conocen
el mundo que los rodea a través del sentido del gusto, y
algunos objetos pueden llegar a convertirse en un serio peligro.
[más
informacion]
El área de dormir
Los
gatos normalmente escogen el lugar menos conveniente para tomar
una siesta, por ejemplo tu suéter nuevo o tu saco negro.
Los perros, en cambio, casi siempre duermen en la cama para perros
que tu escogiste específicamente para él. Los perros
no duermen tanto como los gatos, pero aún así necesitan
un lugar confortable y seguro para dormir, preferentemente lejos
de las áreas de mayor actividad de tu casa.
Si tu perro pasa algún tiempo afuera, debería de
estar en un área cercada y que tenga donde resguardarse o
refrescarse (como una casa de perros) o al menos un techo a donde
pueda escapar de las inclemencias del tiempo o huir si se siente
amenazado o asustado (tal vez de otro animal o persona). Al principio,
un cuarto dentro de la casa puede ser un buen lugar para poner su
cama hasta que se sienta seguro.
Utensilios para comer
El nuevo integrante de la familia va a necesitar un plato apropiado
para la comida y otro para el agua. Los platos de comida y agua
deben estar en una área tranquila donde no sea molestado
mientras está comiendo. Los perros a veces pueden llegar
a morder si piensan que alguien les va a quitar su comida (incluso
tú, aunque se la acabas de dar). También asegúrate
de tener el tamaño y material adecuado de platos para tu
cachorro.
Tu veterinario puede recomendarte el tipo de alimento que debes
poner en estos platos, así como cuánto y con qué
frecuencia debes darle de comer. Tu perro tal vez pueda manejar
el alimentarse sólo (lo que quiere decir: alimento seco disponible
las 24 horas del día), pero si tiene una tendencia a sobre-alimentarse
cuando la comida esta disponible en todo momento, tienes que establecer
un horario de comida para él. Otra vez, tu médico
veterinario podrá aconsejarte en estos asuntos nutricionales.
Juguetes para perros
Tal
vez no te parezcan absolutamente necesarios los juguetes para tu
perro, pero es bueno tenerlos para ocupar el tiempo de tu perro
y al mismo tiempo darle algo que pueda morder sin temor a ser regañado.
La razón por la que debes mantener a tu perro ocupado con
sus cosas es porque así no decidirá usar las
tuyas como juguetes para masticar, como esos caros tenis que acabas
de comprar.
A los perros, especialmente a los cachorros, les encanta masticar
absolutamente todo; así que mientras lo acostumbras a masticar
sólo sus juguetes y no los tuyos, es buena idea el mantenerlo
en su cuarto cuando tú no estas... por lo menos al principio.
[más
información]
Conociendo al resto de la familia
Cuando llevas a tu nuevo perro a casa no querrás bombardearlo
con mucha gente y otras mascotas. Él, naturalmente, estará
nervioso en su primer día, por lo que es buena idea no aumentar
su tensión con un montón de caras nuevas y desconocidas...
especialmente si está confundido o en una esquina. En vez
de eso, deberías pasar un tiempo con él en su cuarto,
pero déjalo a solas durante algunos periodos para que pueda
descansar.
Los
otros miembros de la familia pueden presentarse uno por uno a tu
nueva adquisición, pero tú (o la persona con la que
se sienta más cómodo) debes estar ahí para
la primera presentación, para asegurarte que se sienta lo
suficientemente seguro como para estar con otra persona que no seas
tú.
Nota: Los niños deben de estar bajo supervisión
y jamás los dejes solos con el perro en ningún momento.
Si tienes otras mascotas, la integración tal vez tome un
poco más de tiempo que con los compañeros humanos.
Para algunas personas es mas fácil el presentar a su nueva
mascota con tu(s) otra(s) mascota(s) en un terreno neutral. Si eso
no funciona, solo manténlos separados hasta que creas que
ya se acostumbraron a la presencia uno del otro para evitar cualquier
agresión de cualquiera de las dos partes.
Tiempo y paciencia son necesarios, pero a final de cuentas, tu
nuevo perro pronto se convertirá en un consentido y amado
miembro de tu familia.
|