Masticar
un hueso, ya sea natural o artificial, es una de las mejores diversiones
que puedes ofrecerle a tu perro sin la ayuda de sus "padres".
Un perro adora cualquier hueso: masticar algo no es la única
manera de obtener horas y horas de interminable diversión
y entretenimiento, también limpia los dientes de tu perro
y le mejora el aliento.
Para los cachorros
que están mudando la dentadura, el masticar algo ayuda a
aflojar los dientes de "leche" (temporales) y calma la
sensación incómoda de las encías. Al igual
que el juego de persegur su propia cola o de perseguir una pelota,
la masticación es uno de los aspectos centrales y básicos
del comportamiento canino.
¡ Que rico !
El juguete para masticar más antiguo es, desde luego, el
viejo hueso. Sin embargo, como propietario debes tener en cuenta
que un hueso no debe servir como sustituto de comida para un perro,
e incluso puede causar constipación (estreñimiento).
De hecho, aunque vaya en contra de la creencia tradicional, te recomendamos
dejar los huesos reales fuera de su alcance. Como regla general,
no le des huesos a tu perro. ¿Por qué? Pues
por que un hueso puede ser triturado por los dientes de tu perro
y puede partirse en forma de puntas, y perforar el intestino de
tu perro. Muchos expertos están de acuerdo en que las carnazas
y algunos juguetes de plástico resistente son mucho más
preferibles que los huesos.
Muchas
personas creen que esta recomendación está hecha con
el único fin mercadotécnico de vender más productos
que sustituyan al viejo hueso, e insisten en darles huesos verdaderos
a sus mascotas. Si este es tu caso, procura al menos darle un hueso
grande o "largo" de res. Nunca de pollo, pues son más
fáciles de romper en aristas con punta que constituyen un
verdadero peligro para la saslud de tu perro. La tibia es bastante
buena en este aspecto, comúnmente se le conoce como "canilla"
(al menos en México). Este tipo de huesos son más
difíciles de romper, pero... se han dado casos.
De cualquier modo, te recomendamos consultar con tu veterinario
para ver si es recomendable que le ofrezcas a tu mascota huesos
reales. Ten presente que debes vigilarlo cuando esté jugando
con lo que le hayas dado.
Lo más recomendable, por supuesto, es darle a masticar productos
de carnaza para evitar que eche a perder tu par de zapatos favorito.
Jamás le des un par de zapatos viejos para que muerda y juegue
con ellos, por que tu perro no va a distinguir entre los zapatos
viejos y los nuevos, y pensará que puede morder o jugar con
cualquier zapato que desafortunadamente se cruce en su camino.
Las
carnazas y juguetes para morder están disponibles en todas
las variedades, colores, tamaños, texturas e incluso sabores,
para darle gusto hasta a los perros más exigentes, desde
un Chihuahueño, hasta un Gran
Danés. Es muy importante que revises cada juguete para
evitar que tenga bordes o aristas que pudieran lastimarle el paladar.
Recuerda que al estar mordiéndolo, el juguete, hueso o carnaza
se volverá resbaloso por la saliva, y que pueden llegar a
tragárselo completo o por partes. Si el objeto tragado es
lo suficientemente grande, podría llegar a asfixiar a tu
perro o a quedarse atorado en el intestino. Checa muy bien el tamaño
de los juguetes que le das y la consistencia de éstos. Las
pelotas de hule espuma, por ejemplo, son muy fáciles de tragar,
y de hecho son los objetos extraños más comunes ingeridos
por los perros.
Hay un sinfin de productos en el mercado diseñados para
que tu perro satisfaga la necesidad de masticar algo, pero te recomendamos
comprar aquellos que están hechos de goma altamente resistente
o de combinaciones con nylon. La goma se endurece y se rompe con
el tiempo bajo la acción del sol y la saliva de tu perro.
Te recomendamos dejar que tu perro juege con estos productos, luego
retirárselo y secarlo perfectamente para guardarlo en un
lugar fresco y seco. El juguete más popular de este tipo
es el Kong®, que puedes encontrarlo en distintos tamaños
y colores. Los juguetes que tienen combinaciones con nylon (Nylabone®)
están diseñados para que, al mismo tiempo, limpie
la dentadura de tu perro actuando como un cepillo
dental.
Recuerda:
el masticar algo es un comportamiento instintivo de tu perro, y
no lo debes privar de hacerlo. Si no encuentra algo para masticar,
va a satisfacer esta necesidad con tu sillón favorito o tu
par de zapatos preferidos. Un propietario responsable debe ofrecerle
a su perro juguetes que le sean útiles. Debes procurar que
la necesidad de tu perro por masticar algo sea encausada a un comportamiento
permitido y seguro, tanto para él, como para tus muebles.
¿Sabías que...
... los Rottweilers descienden de perros que los ejércitos romanos usaban para la guerra en la región alemana de Rottweil?