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Cortar, rasurar, lavar, secar... ¡hazlo
tú mismo!
Seguramente siempre has querido bañar y arreglar a tu perro
como lo has visto en las estéticas. Tal vez te has preguntado
dónde estudiaron para aprender a arreglar a los perros, y
en qué lugar se imparten esos cursos; o quizá hayas
pensado que la estética es una más de las materias
que tiene que llevar un estudiante de veterinaria; a lo mejor ni
siquiera sabes cuáles son las herramientas necesarias e indispensables
para comenzar. Bien, vamos a tratar de aclararte todas y cada una
de tus dudas, y a darte una ayudadita para que puedas arreglar a
to perro de manera profesional en la comodidad de tu hogar.
Bueno,
lo primero es lo primero, debes saber que la estética canina
y felina no es una más de las materias que lleva un estudiante
de veterinaria. Existen cursos impartidos por profesionales en distintos
lugares de la república. Quizá los más importantes
son los que organiza la Federación
Canófila Mexicana, A.C.. En ella se llevan a cabo dos
diplomados de estética canina al año, uno básico
y otro avanzado (así que si quieres tomar en serio lo de
arreglar perros, te convendría tomar los dos). De cualquier
modo, tartaremos de ayudarte un poco al conocer las herramientas
que se utilizan en el arreglo canino, y dependerá de tí
el utilizarlas de manera adecuada.
Lo que necesitas para empezar
El arreglo de tu perro va mucho más allá de peinarlo
y limpiarle las legañas. Debes de considerar el
baño, el secado, el corte de las uñas y la limpieza
de los oídos. Por supuesto, debes utilizar distintas herramientas
para cada uno de estos pasos, e incluso pueden varias dependiendo
del pelaje y de la raza del perro. Puedes preguntar en alguna tienda
de accesorios para mascota qué peine o cepillo le conviene
más a tu perro, qué cortauñas es el más
recomendable y qué shampoo debes utilizar de acuerdo a su
pelaje.
Básicamente, debes contar con: a) un peine de dientes
separados para desenredar el pelo de tu perro si es largo. Procura
que las puntas de cada diente estén redondedas para no lastimar
la piel de tu perro; b) una carda para quitar el pelo muerto
de tu perro, de metal si es de pelo largo, y de puntas de goma si
es de pelo corto; c) los cortauñas de guillotina no
son convenientes para los perros, te conviene usar un cortauñas
de tipo "pinza"; d) puedes utilizar prácticamente
cualquier shampoo, pero debe ser para perros, pues los shampoos
de uso humano tienen un pH distinto, y podrían causarle problemas
a tu perro si no lo enjuagas bien durante el baño. Existen
shampoos especiales para el color del pelaje, y vienen incluso en
distintos aromas. Pudiera llegara suceder que tu médico veterinario
le recete a tu perro un shampoo medicado para tratar algún
trastorno, pero eso será solamente cuando el médico
lo indique; e) Unas tijeras para darle forma al corte de
pelo de tu perro, que deberán estar perfectamente afiladas
para no cortar mal el pelaje y deberán ser de puntas chatas,
nunca de puntas afiladas; y f) Algodón para limpiar
los oídos (NUNCA USES COTONETES O HISOPOS).
Procura mantener el pelo de tu perro lo más desenredado
posible, pues si lo bañas con los nudos, después del
baño no quedará otra solución que quitar el
nudo completamente con unas tijeras. [más
información]
El procedimiento adecuado
Debes entender que el aseo de tu perro tendrá que convertirse
en una rutina que habrá que repetirse exactamente de la misma
forma cada vez. De ese modo, llegará el momento en que automáticamente
realizarás las cosas sin que se te olvide nada.
Procura
desenredar los nudos para salvar el pelo. Ayúdate con la
punta de unas tijeras para cortar un nudo por la mitad y así
deshacerlo poco a poco con los dedos. Si has decidido cortarle un
poco el pelo, es conveniente que lo hagas antes de bañarlo,
pues de ese modo no tendrás que lavar pelo "extra"
al momento de bañarlo.
Ten muchísimo cuidado al cortar los nudo por completo con
las tijerass, pues lo más probable es que termines cortándole
también la piel y tendrás que llamar urgentemente
al médico veterinario para que lo atienda.
Te recomendamos que cortes las uñas también antes
de bañarlo, pues si llegas a cortar demasiado y la uña
sangra un poco, habrá que lavar la sangre que quede en esa
patita, y por supuesto no quieres volver a lavar solamente una pata
después de haber bañado a tu perro completamente.
Hay que cortar con mucho cuidado los pelos que se encuentran en
la parte interna de la pata, alrededor de los cojinetes. Un corte
en cualquiera de esos cojinetes no es necesariamente grave, pero
sí sangra bastante.
Una vez que lo has bañado y los has secado con una toalla,
debes usar una secadora de pelo para que no quede nada de humedad
debajo de todo ese pelo, pues podría ser el orígen
de un serio problema en la piel de tu perro.
Tienes que acostumbrar poco a poco a tu perro a la secadora, asegurándote
de no acercarla demasiado ni de mantenerla mucho tiempo fija en
una misma área para evitar quemaduras. Ve abriendo el pelo
con el peine. Eso te ayudará a desenredarlo poco a poco y
al mismo tiempo podrás alaciarlo o esponjarlo si usas una
carda en lugar del peine. Si quieres alaciarlo, dirige el aire desde
arriba hacia abajo, siguiendo al peine. Si quieres esponjarlo, cepilla
a contrapelo dirigiendo de la misma forma el aire. Hazlo suavemente,
pues no quieres que tu perro se desespere por los jalones y mucho
menos se queme on el aire caliente de la secadora.
¿Cada cuando tengo que arreglarlo?
Solamente te toma unos cinco minutos cepillar o peinar a tu perro,
y puedes hacerlo diariamente. ¿Te imaginas qué sucedería
si te peinaras una vez a la semana o al mes? Tndrías tantos
nudos que seguramente te daría pena salir a la calle y tendrías
que usar algo para cubrirte. Bueno, pues lo mismo sucede con los
perros, pero con la diferencia de que ellos no pueden cepillarse
solos. Dependen únicamente de tí para verse bien y
para estar sanos. Realmente no te cuesta nada mantener su pelo desenredado
y en buen estado.
¿Y si de plano no se deja?
Si
haciendo todos los esfuerzos del mundo tu perro no se deja arreglar,
debes tratar de tranquilizarlo un poco para evitar que cualquiera
de los dos salga lastimado. Algunos perros comienzan a darse vueltas
para evitar que los toques o que los cepilles por que sienten "cosquillas",
otros más comienzan a gruñir y pueden incluso tratar
de morderte, y otros más suelen quejarse todo el tiempo,
chillando y aullando sin parar.
Si no puedes manejarlo tú solo, pide a alguien más
que te ayude a controlarlo. Trata de no ser brusco con tu perro,
háblale suavemente mientras trabajas para tranquilizarlo
un poco, y si nada de esto funciona, tendrás que colocarle
un bozal.
Una cosa si es cierta, entre más joven esté tu perro,
más fácil será acostumbrarlo a esta rutina
de aseo. Recuerda que él mismo te lo agradecerá, y
todas las personas te dirán lo bonito que está tu
perro. El aseo de tu perro debe ser tomado como un juego más
que te dará la posibilidad de acercarse mutuamente y conocerse
más. Trátalo bien y procura mantenerlo sano.
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