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¡ Ya es hora del baño !
Bañar
a tu perro es una tarea fácil. Simplemente lo metes en una
tina con agua tibia y lo llamas para que entre en ella. Tu perro
viene corriendo felízmente y encantado de disfrutar de nuevo
de un agradable baño y se queda perfectamente quieto mientras
lo enjabonas y lo enjuagas. Una vez que terminas, tu perro sale
despacio de la tina y sin sacudirse para no salpicar nada de agua
y se acerca a tí para que lo seques, dándote tiempo
incluso de usar la secadora mientras lo peinas y ... de repente
te despiertas de tu sueño y es cuando comienza la verdadera
pesadilla. La cruda realidad.
Una verdadera batalla
Es bien sabido que el baño de una mascota es una de las
partes más difíciles de tenerla. El sacarlo de su
escondite para llevarlo a la tina es ya en si agotador, pero mantenerlo
ahí mientras tratas de bañarlo puede ser una de las
batallas más duras que jamás hayas experimentado.
Es por esto que muchos propietarios se cuestionan acerca de la frecuencia
con que deben de bañar a su perro, pues no quieren volver
a pasar por lo mismo de nuevo. Sin embargo, el baño de tu
perro es muy importante para mantenerlo felíz, saludable
y... ¡limpio!.
Si sigues el procedimiento
adecuado, el baño de tu perro será cada vez más
sencillo. Lo primero que debes considerar es el shampoo con el que
lo vas a bañar. Quizá tu perro necesite un shampoo
antipulgas, que puedes conseguir en cualquier tienda de mascotas
o en clínicas veterinarias; a lo mejor tu veterinario te
sugiere que utilices un shampoo medicado para tratar algún
problema de piel, o uno hipoalergénico para pieles sensibles;
o quizá simplemente necesites un shampoo que acrecentará
la sedosidad y el brillo de su pelo. Cualquiera que sea el shampoo
que utilices, deberás enjuagarlo bien para no dejar residuos
en la piel de tu perro, pues podría resecarse demasiado y
causarle comezón o algún problema más grave.
trata de que además el shampoo no provoque lágrimas,
para que si por accidente un poco de shampoo le entra al ojo, no
le provoque comezón ni irritación.
La gente cree que si su perro no sale más que una vez al
día, jamás tendrá pulgas.
Esto no necesariamente es cierto. Tu perro podría infestarse
de pulgas
al estar en contacto con sitios en los que han estado otros perros
infestados. Tu perro se verá en problemas si las pulgas
comienzan a multiplicarse y podrían causar daños serios
si no son eliminadas. Cada vez hay productos más eficaces
para eliminar a las pulgas, puedes preguntarle a tu médico
veterinario cuáles son aquéllos que te recomienda.
[más
información]
Por supuesto, otra buena razón para bañar a tu perro
es ese olor misterioso que mucha gente (y especialmente los que
no tienen perros) detecta. Ese "olor a perro" tan característico
y para algunos tan desagradable puede ser contrarrestado con un
shampoo y un acondicionador que tengan un aroma agradable... al
menos por algún tiempo. Esto nos lleva a una de las preguntas
más frecuentes:
¿Cada cuánto tiempo debo bañar
a mi perro?
Los
perros que pasan la mayor parte del tiempo fuera de la casa deben
ser bañados con mayor frecuencia que aquéllos que
están todo el día dentro de la casa. De manera general,
podríamos decir que un baño cada dos semanas para
un perro que está fuera todo el tiempo y se llena de tierra,
de lodo, etc. es lo más recomendable. Los perros que están
todo el día dentro de una casa o departamento pueden bañarse
cada tres o cuatro semanas sin problema alguno.
De cualquier modo, consulta a tu médico veterinario, pues
si tu perro huele mal aún cuando acabes de bañarlo,
podría tratarse de algún problema de piel que tiene
que ser revisado y tratado por un veterinario. Además, los
perros que tienen la piel muy seca no deben de bañarse con
tanta frecuencia.
Si decides usar una secadora de pelo, procura no acercarla mucho
a la piel de tu perro o dejarla fija mucho tiempo en una zona, pues
podrías causarle serias quemaduras. [más
información]
Mantén el control en todo momento
Debes asegurarte que ni tú ni tu perro saldrán lastimados
durante el baño. Puedes colocar un tapete de hule en el fondo
de la tina para evitar que tu perro se resbale. Esto es muy importante
debido a que todos los perros quieren escaparse a toda costa de
la tina y al intentarlo llegan a lastimarse golpeándose con
los bordes por que se resbalan en el fondo de la tina.
La parte importante del baño de tu perro es hacerlo lo más
agradable y tranquilo posible para ambos. Muchos perros están
todo el tiempo tratando de complacer a sus amos, así que,
si tomas el baño de tu perro como una oportunidad más
para establecer un fuerte lazo entre ambos, seguramente tu perro
lo notará y su actitud será distinta. Hazle saber
que el baño es algo que tú quieres que él haga
y que te hace muy feliz. Háblale suavemente en todo momento
para premiarlo por dejarse bañar.
El procedimiento
adecuado
Es
importante hacer notar que el pelo y la piel del perro son diferentes
a los del ser humano y que por ello no es necesario bañarlos diariamente.
El bañar al perro con demasiada frecuencia puede ocasionar que se
pierdan las grasas naturales del pelo, causándole problemas
de salud en piel y pelo. El pelaje se mantendrá suficientemente
limpio con un baño cada dos o cuatro semanas y los cepillados de
rutina.
El baño del perro tiene fama de ser una rutina tediosa y no tiene
por que ser asi, si se hace de manera adecuada puede resultar una
actividad muy divertida para los miembros de tu familia (incluyendo
a tu mascota). Es importante acostumbrar al perro al baño desde
cachorro, ya que será una rutina esencial durante toda su vida.
El cachorro deberá considerarlo una experiencia agradable. Si el
perro no pudo ser acostumbrado desde pequeño a mantenerse quieto
durante el baño, esta tarea resultara muy dificil, pero no tiene
por que seguir siendo asi, si entrenas al perro para entender la
orden de "quieto" podrás emplearla a la hora de bañarlo,
premiándolo con caricias cada que él se mantenga quieto durante
el procedimiento. Aún cuando son animales y no pueden protestar,
los perros son sensibles a los cambios bruscos de temperatura, asi
que tómate unos minutos para entibiar el agua en la que vas a bañar
a tu mascota.
Cuando llegue el dia del baño, prepara con anticipacion todo el
material que vayas a requerir, para que te sea una tarea sencilla
y rápida. Ten a la mano: champú o jabón especial para perros, acondicionador
para perros (en el caso de contar con un ejemplar de pelo largo),
una jarra o jícara, una tina de plástico con tapete antiderrapante
y las toallas suficentes para secar al perro. Es conveniente colocarle
un collar al perro antes del baño, para poder sujetarlo y evitar
asi que se resbale o salte fuera de la tina. [más
información]
Antes de comenzar a mojar el pelo, éste debe de estar cepillado.
Es recomendable contar con una tina de plastico a la que en el fondo
se le ponga un tapete de baño (de los que cuentan con una superficie
antiderrapante), si el tamaño del perro es demasiado grande, podrás
bañarlo en el patio o en la tina de tu casa, o si lo prefieres,
puedes dejar el baño de tu mascota en manos de un experto. Sujeta
al perro firmemente del collar y comienza a vertir el agua del cuello
hacia atrás, asegurándote de que el agua penetre hasta la piel.
Una vez humedecido, distribuye el champú por todo el pelaje, frota
hasta formar bastante espuma y masajea la piel a contrapelo para
favorecer el desprendimiento de las celulas muertas, hay que frotar
bien todo el pelo para eliminar la suciedad acumulada. Ten mucho
cuidado al realizar este procedimiento, para evitar que al perro
le entre jabón en los ojos.
La cara se moja y enjabona hasta el final. Vierte suavemente algo
de agua tibia en la cabeza (sin dirigirla hacia las orejas) y pon
un poco de champú en tu mano, enjabona la cabeza del animal con
un masaje suave, evitando que salpique en sus ojos o entre jabón
a su boca. Antes de enjuagar el cuerpo, enjuaga la cabeza y sécala,
esto evitara que el perro se sacuda y salpique agua en todas direcciones.
Posteriormente enjuaga el resto del cuerpo con agua tibia, hazlo
cuantas veces sea necesario, hasta asegurarte de que has eliminado
todo el champú. En las razas de pelo largo este será el momento
de aplicar el acondicionador, el cual tambien debera de ser enjuagado
perfectamente. Los residuos de jabon o acondicionador
en la piel y el pelo de tu perro pueden causarle irritaciones y
ocasionarle molestias leves o severas que en ocasiones conducen
a problemas dermatológicos graves.
Una
vez que el pelo está completamente enjuagado, escurre el exceso
de agua y seca al perro con una toalla grande, seca perfectamente
el área de la cara y las orejas, los pliegues cutáneos (en razas
de piel laxa como el Shar Pei) y entre los dedos. Puedes ayudarte
empleando una secadora de pelo, usando unicamente aire tibio. Frota
a contrapelo mientras diriges el aire hacia el área del pelo mas
próxima a la piel, no dirijas el aire directamente a la piel
ni mantengas la secadora estática en un solo punto, ya que puedes
ocasionarle quemaduras. El secado es muy importante para evitar
problemas en la piel, como son la infeccion por hongos y bacterias
(problemas que por lo general requieren de tratamientos largos y
costosos). Una vez seco, el pelo se cepilla para darle la apariencia
deseada.
Probablemente despues del baño, tu perro sienta que no tiene su
olor habitual, por lo que puede tratar de revolcarse en la tierra
o en su sitio preferido, a fin de lograr un olor mas "natural",
tienes que estar alerta para evitarlo.
Rcuerda, tu perro depende de tí para estar limpio y saludable.
Intenta poner en práctica estos consejos y verás que
poco a poco el baño de tu perro será una tarea mucho
más sencilla. ¡ Suerte !
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