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La higiene dental de tu perro.
¿Te
puedes imaginar cómo olería tu boca si jamás
te lavaras los dientes? Quizá te parezca tonto o incluso
exagerado que hagamos este tipo de comparación. Sin embargo,
tu perro puede presentar exactamente los mismos problemas dentales
que los humanos, y quizá peores.
Sabemos que la limpieza dental no es una práctica común
en los propietarios de nuestro país, lo cual debería
de cambiar en este instante. Los problemas dentales pueden provocar,
además de mal aliento, pérdida de piezas, visitas
dolorosas al veterinario, y llegan a incrementar las probablididades
de una enfermedad en el corazón, en el hígado o en
los riñones.
Unos cuantos minutos al día no son mucho pedir para mantener
una dentadura limpia y blanca y una boca limpia. Si adquieres buenos
hábitos de higiene dental hacia tu mascota, le evitarás
muchos problemas más tarde.
Inconveniencias de la domesticación
Los
problemas dentales que se observan actualmente son resultado directo
de la domesticación. Cuando los perros vivían en estado
salvaje, la madre naturaleza se encargaba de su cuidado dental.
La carne cruda (alimento natural del perro) contiene una enzima
que ayuda a degradar los restos de alimento que quedan entre los
dientes. El masticar huesos ayudaba también, al rozar con
los dientes y estimular la producción de saliva. Un flujo
constante de saliva "lava" la comida de entre los dientes
y la dirige hacia el estómago. Antes de que los perros fueran
domesticados, su dentadura completamente sana no necesitaba de la
ayuda de ningún ser humano.
Sin embargo, la dieta de un perro ha ido cambiando considerablemente
con el tiempo, desde que los humanos decidimos aceptarlos en nuestros
hogares. La comida que les damos ahora hace muy poco por su dentadura.
Desde un punto de vista estrictamente dental, los alimentos duros
o secos son mucho mejores que los alimentos suaves o enlatados.
[más
información] La comida se acumulará en los dientes
y alrededor de las encías y se endurecerá, formando
sarro. Esta placa de sarro acumulada constituye un hogar para las
bacterias, y si no se trata a tiempo para removerla, irá
degradando el tejido de las encías hasta ablandarlas lo suficiente
como para perder el diente. Para quitar esta placa de sarro es necesaria
una limpieza profesional por parte del médico veterinario,
y es necesario someter a tu perro bajo anestesia general, con todos
los riesgos que ésto conlleva.
Elimina los problemas a tiempo
Cepilla
los dientes de tu perro unas cuantas veces por semana para asegurarte
de evitarle problemas serios en el futuro. De manera ideal, deberías
de acostumbrar a tu perro al cepillo desde cachorro. Aunque puedes
enseñarle nuevos trucos a un perro adulto, los cachorros
se resistirán menos desde el principio y aprenderán
a apreciar el cepillado de sus dientes como una más de tus
caricias y cuidados. En vez de comenzar directamente con un cepillo,
podrías empezar con un cepillo pequeño que se coloca
en el dedo, o con una gasa humedecida con agua salada y bicarbonato.
Los dientes deben limpiarse gentilmente y tallando desde la encía
hacia la punta del diente. Debe usarse pasta especial para perros,
o una pasta hecha con bicarbonato y sal.
La pasta dental de uso humano forma demasiada espuma, su sabor
es extremadamente fuerte para un perro y puede hacer que tu perro
no se sienta bien al tragársela, además de que tiene
una excesiva cantidad de flúor que pudiera llegar a ser tóxica.
Una vez que tu perro se acostumbre a un cepillo dental, podrás
escoger de entre una amplia variedad de colores y formas. Algunos
tienen mangos largos y cabezas anguladas para alcanzar hasta la
última muela sin problemas. Un cepillo dental para niños
puede funcionar, ya que tienen la cabeza pequeña, pero asegúrate
de escoger uno con cerdas suaves.
Cuidale los dientes
Una
dieta especial para cuidarle los dientes a tu perro es la mejor
prevención y el mejor método de ayuda para un perro
que nunca aprendió el uso del cepillo. Un buen comienzo es
darle algo duro para masticar. Tu perro estará felíz
mordiendo una carnaza o un hueso, o incluso un juguete sintético
que sea bastante duro. Puedes utilizar alimento especialmente formulado
para evitar la acumulación de sarro, y hay también
premios específicos para el cuidado de la dentadura de tu
perro.
En general, los perros chicos presentan problemas dentales con
mayor frecuencia que los perros grandes. Los propietarios de razas
como Boxer, Chihuahueño y Maltés, que son genéticamente
predisponentes a problemas dentales, deben tomar precauciones especiales
con respecto a la alimentación de sus mascotas.
Un propietario responsable debe cuidar de los
dientes
Aunque
te parezca repetitivo, queremos dejar en claro que es recomendable
cepillarle los dientes a tu perro, pues es parte esencial del aseo
y el cuidado de su salud. Como propietarios responsables, debemos
entnder que los animeles dependen de nosotros para poder estar sanos.
Cepilla frecuentemente los dientes de tu mascota para retribuirle
un poco el cariño incondicional que te ofrece en todo momento.
Ya que el cuidado dental es una parte indispensable en nuestra rutina
diaria de aseo, tenemos que hacer lo mismo con nuestras mascotas.
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