Cuando
las perras entran en celo,
aceptarán de maner instintiva al macho sin mayor resistencia,
estén dónde estén. Sin embargo, hay machos
si están demasiado excitados, se inhibirán si tienen
que dar rienda suelta a sus necesidades fisiológicas en un
territorio que no consideran "suyo". Esto se explica a
través de los instintos más primitivos, propios de
sus parientes lobos. Debido a esta conducta, lo ideal es llevar
a la hembra al territorio del macho, para que sea él quien
domine la situación.
Algunas hembras llegan a ser más dominantes que el macho,
y no aceptarán la monta incluso estando en su territorio.
En estos casos en los que la hembra resulta ser más dominante,
no hay que obligarlos a una cruza forzada, ya que el estrés
producido en la perra podría provocar que jamás quiera
volver a aparearse con otro macho, e incluso el efecto fisiológico
producido por esta "violación" puede producir una
reabsorción de los embriones, con lo que la perra no produciría
ninguna camada.
¿Cuantas veces deben cruzarse?
Un viejo
"Lobo de Mar"
Más que del número depende del momento; es decir:
La ovulación de la perra dura apenas unas horas y no es fácil
de detectar, pues al contrario de lo que ocurre con la mujer, los
cambios hormonales que la inducen comienzan muchos días antes
y duran muchos más. Es por esta razón que no existen
hasta el momento métodos disponibles para determinar con
absoluta certeza cuál es el "momento ideal" para
cruzar a las hembras. Por eso y para asegurar la fecundación
(o por lo menos para que "por intentarlo no quede") es
por lo que se opta por realizar varias monas a lo largo del tiempo
en el que, instintivamente, la perra acepta macho, confiando en
que así se pueda producir alguna de estas cubriciones en
el tiempo perfecto. La Fédération
Cynologique Internationale (FCI), que es la organización
por la cual se rigen todos los Criadores y propietarios serios (al
menos en latinoamérica), insta a que se produzcan dos montas
(como mínimo) en un plazo de 48 horas.
Otro factor que se debe tener muy en cuenta es la calidad y la
motilidad del sémen; si es óptimo, perdurará
en condiciones adecuadas para la fecundación varias horas
e incluso varios días una vez dentro de la vagina o el útero
de la perra, lo que explica que muchas veces haya "supuestos"
retrasos de hasta 8 o 10 dias en el nacimiento de los cachorros,
con respecto a la fecha en que se realizaron las montas. Este retardo
no se debe a que la perra sea "rara" o los cachorros nazcan
"tarde" o "creciditos", sino que la fecundación
no tuvo lugar en el momento en cuestión sino algunos días
más tarde... así de simple.
Antes que nada es importante considerar que también entre
los perros se da el gusto, es decir; que a algunos perros (as) escogen
a su pareja. Pero bien, el momento de "cruza" o apareamiento
en los perros esta formado por una serie de eventos que llevan cierto
orden, los cuales son:
Los ejemplares a aparearse comienzan a olerse con la finalidad
de identificarse.
Una vez presentados, ambos moverán la cola con especial
interes (como si les diera gusto verse y estar ahí), siendo
el macho el más interesado.
La hembra iniciará un tipo de jugueteo con el macho
a fin de sentirse más cómoda y a gusto.
Es importante darles tiempo a los ejemplares de que socialicen
el tiempo necesario a fin de evitar peleas entre ellos. Durante
este periodo se notara como el macho hará alarde de sus
métodos de conquista (olerá el hocico y las orejas
de la hembra al mismo tiempo que las lame; así como el
área genital -vulva y parte trasera- con el objetivo de
estimularla a la monta).
Una vez que estén en confianza, el macho intentará
montarla en repetidas ocasiones hasta que la hembra lo permita
(es importante que el macho no sea demasiado pesado para evitar
que la hembra se siente cada vez que intenta montarla).
Cuando la hembra accede a la monta el macho iniciará
una serie de movimientos, para después girar sobre ella
y quedar en posición contraria unido a ella. A esto mucha
gente le llama "quedarse pegados". No se quedan pegados,
lo que ocurre es que en el pene del macho existe un bulbo que
al momento de aparearse aumenta su tamaño debido al llenado
de sangre y favorece la cópula. Este evento puede variar
en cuanto a duración de tiempo de 15 a 30 minutos, es importante
que cuando se de, ambos se encuentren en un lugar tranquilo para
ayudarles a evitar el estrés o que se separen antes de
terminar la cópula (como suele ocurrir entre los perros
callejeros, donde la hembra y el macho que se cruzan son presionados
por los otros machos que también esperan aparearse o por
las personas que presencian la cópula). Durante una separación
brusca, el pene del macho podría fracturarse, ya que en
su interior presenta un hueso denominado "hueso peneano".
Es en este momento donde el macho fecunda a la hembra, ya que
por estímulos de temperatura y presión por parte
de la hembra, estimulan al macho a eyacular. En este momento el
bulbo del pene comienza a regresar a su tamaño normal.
Una vez terminada la cópula y que ambos se separan, comienza
el evento del aseo, ya que tanto como la hembra como el macho
se lamen sus genitales.
Algo importante a considerar antes de aparear a la hembra:
a) Si es primeriza se recomienda que se aparee con un macho experimentado.
b) Si la hembra está demasiado consentida no espere que
se cruze al primer intento, ya que en algunas ocasiones son más
agresivas por el entorno tan protector que se creo en ellas.
c) Nunca obligue a una hembra a aparearse (en algunos casos las
amarran, les ponen bozal y las sujetan) y esto es el equivalente
a una violación.
d) Si usted va a destinar a la hembra a reproducción,
elija posibles candidatos desde antes para presentarlos con la
hembra y que sea ella la que elija al más adecuado.
e) Algunas veces, no todos los machos coquetean con las hembras
antes de montarlas, hay algunos que incluso agreden a la hembra
a fin de que está ceda a la monta. Si es el caso, le recomiendo
que busque otro candidato ya que podría tratarse de un
perro demasiado agresivo y peligroso.
En el caso de los machos:
a) Si es primerizo busque una hembra experimentada.
b) Enséñelo a socializar desde chico con las hembras
(algunos machos que nunca socializaron con hembras siendo jóvenes
les tienen miedo).
c) Si usted nota que la hembra es agresiva, ni lo intente, retire
a su macho y busque otra (podría ocasionarle temor a las
hembras).