Las
vacunas son imprescindibles para la salud del perro y por tanto,
se deben seguir las recomendaciones del veterinario. Sin embargo,
a veces, la inmunización de los perros supone la aparición
de problemas: algunos poco importantes, pero otros más preocupantes
(al vacunar estamos estimulando el sistema inmunitario que no deja
de ser una activación de un proceso inflamatorio).
Ten en cuenta estos puntos cuando lleves a tu perro a vacunar:
Algunos perros pueden tener problemas con la vacunación;
la mayoría, nunca.
Uno de los problemas más frecuentes es la reacción
alérgica. Cuando ésta se produce puede observarse
hinchazón de la cara o vómitos. Algunas veces puede
producir reacciones más peligrosas, como el shock o la
muerte súbita por una "anafilaxis".
Estas reacciones pueden aparecer de forma inmediata (se llama
reacción alérgica de Tipo I) o aparecer a las 48
horas (se llama reacción retardada o de tipo IV).
A veces pueden aparecer otros problemas como: infecciones en
prenatales o neonatales cuando vacunamos con vacunas vivas modificadas
a perras gestantes, o bien, eliminación de virus, por parte
del perro, cuando lo vacunamos con vacunas intranasales.
Nuestra recomendación
Si observas alguno de estos signos, es importante que se ponga
en contacto inmediatamente con tu médico veterinario. La
mayoría de las veces, la aplicación de un antinflamatorio
o antihistamínico soluciona el problema. Ten siempre a
la mano el teléfono de emergencias que te proporcionó
tu veterinario de confianza.
Si una vacuna le da problemas a tu perro, no permitas que se
le aplique de nuevo.
No se deben aplicar todas las vacunas en una sola vez, a excepción
de las vacunas
múltiples que están preparadas para este fin.
¡Recuerda que el mínimo período de tiempo
entre vacunas es de 15 días!
Tu veterinario debe conocer el historial de vacunaciones de
tu perro ya que es muy importante para puede evitar nuevos problemas.
Lleva siempre la cartilla de vacunaciones a la consulta.
Frente a una reacción como las que le hemos descrito, ten
en mente que se debe a una reacción individual de tu perro
a las vacunas, y no del veterinario. Por tanto, el tratamiento posterior
de los problemas asociados tendrá un costo. No olvides llevar
tu cartera.
En general, podemos afirmar que cada vez son menores las reacciones
alérgicas o los problemas asociados a las vacunas debido
a que los laboratorios mejoran cada vez más sus biológicos,
y los sacan al mercado después de varios años de estudio.
Los problemas causados por las vacunas son una minoría, y
son bastante extraños. Tu perro erece estar bien protegido,
así que no dejes de vacunarlo por temor a que se presente
algún problema.
¿Sabías que...
... para cargar un cachorro no debes de levantarlo nunca tomándolo de la piel del cuello?