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Los parásitos Internos o Intestinales
Los parásitos internos en los perros son más comúnes
de lo que se cree, y el control adecuado de estos parásitos
es muy importante, sobretodo en los cachorros. Su importancia no
solamente radica en los problemas que pueden producir a los perros
infestados, sino que muchos de ellos son transmisibles a las personas.
La clave para poder luchar contra los parásitos intestinales
de los perros es su reconocimiento, saber como actúan sobre
la mascota y, finalmente, saber como eliminarlos. Para esto, es
necesaria la ayuda del médico veterinario para poder ofrecerle
el mejor tratamiento a tu perro.
A continuación enlistaremos los principales parásitos
intestinales:
Gusanos redondos.
También se les denomina "ascaridos". El principal
es Toxocara canis. Son los más frecuentes. Su aspecto
es largo y redondo, por eso popularmente se dice que son como "espaguetis".
En cachorros llegan a producir diarreas generalmente. Algunas veces,
los parásitos se desplazan o "migran" al sistema
respiratorio y pueden causar tos. Si hay mucha cantidad de estos
gusanos, el perro puede presentar vómitos.
Los perros se contagian a través del contacto de los huevos
presentes en las heces de otro perro infestado. En cachorros también
se trasmiten durante el parto y/o a través de la leche de
la madre. El control de este parásito es importante, ya que
puede contagiarse a las personas y dar una enfermedad muy grave:
la "larva migrans". Es decir: una larva de este gusano
que sigue desplazándose por el cuerpo. Esto es especialmente
importante en los niños, ¡procure llevar normas higiénicas
básicas y desparasite correctamente a su mascota!
Gusanos planos.
También son muy frecuentes, el principal es Dipylidium
caninum. Son cortos y planos, por eso se les conoce popularmente
como "granos de arroz", aunque a veces su aspecto se asemeja
al de la "pasta de semilla de melón". Su principal
vía de transmisión es a través de los huevos
presentes en las pulgas,
aunque en ocasiones se pueden transmitir si los perros comen algún
roedor, conejo o pájaro. En las heces de los perros encontramos
los parásitos adultos, raramente observamos los huevos.
Recuerda que la mejor prevención consiste en el control
de las pulgas en tu perro y en el ambiente.
Existe otro parásito incluido en este grupo, es Echinococcus
spp. Su presencia en el perro es muy rara; sin embargo, hay
que prevenir la aparición de este parásito, ya que
tiene una gran importancia sanitaria en los humanos. Este gusano
es el responsable del "quiste hidatídico". Debido
a esto, la desparasitación del perro vuelve a ser muy importante.
Gusanos con ganchos.
Estos parásitos viven en el intestino del perro fijados o
adheridos a la pared del mismo por medio de unos ganchos. Los mas
conocidos son Uncinaria spp. y Ancylostoma spp. Son
mucho menos frecuentes que los descritos anteriormente. Producen
diarrea, muchas veces con presencia de sangre (digerida o fresca).
Estos parásitos succionan sangre, con lo que a veces los
perros pueden presentar anemia marcada. Infestaciones graves pueden
producir la muerte de los cachorros. El contagio se produce a través
del contacto con heces donde se encuentran los huevos. En cachorros
puede existir contagio de la madre durante el parto y durante la
lactación.
Trichuris vulpis.
Es un parásito bastante común en el intestino de los
perros. Tiene forma de "látigo enrollado". Produce
diarrea con presencia de moco y sangre fresca. Muchas veces va acompañada
de vómitos. Su diagnóstico es a veces difícil
porque es difícil encontrar los huevos en las heces durante
los exámenes coprológicos. El contagio se produce
a través del contacto con las heces infectadas. Tenemos que
controlar el ambiente porque los huevos son muy resistentes en el
exterior.
Strongyloides stercolaris.
Es poco frecuente en perros aislados, pero afecta normalmente a
cachorros que viven en grandes grupos. El contagio se produce a
través de las heces de los animales infectados. Generalmente
produce diarreas y el animal frecuentemente está apático.
Algunas veces puede causar problemas respiratorios debido a la migración
de los parásitos.
Coccidias.
Estos parásitos no producen ningún problema en la
mayoría de los perros adultos, sin embargo, algunas veces
pueden producir diarreas severas, sobretodo en los cachorros. Su
presencia es frecuente en los cachorros provenientes de las tiendas
de mascotas, de la calle, de las perreras, de las protectoras y
de los criadores irresponsables. Sólo se tiene que realizar
tratamiento en los animales en los cuales se ha diagnosticado; no
es conveniente hacer tratamientos preventivos. Los tratamientos
son la mayoría de las veces muy largos.
Giardias.
Muchos perros presentan diarrea debida a la infección por
este parásito microscópico. Las personas pueden contagiarse,
aunque no está claro si es el perro el origen del contagio.
La eliminación de quistes (estado larvario de la Giardia
spp.) en las heces es la principal fuente de contagio en los
perros. Tienes que tener en mente que estos quistes viven durante
períodos largos de tiempo en el agua encharcada.
El signo clínico más común que se presenta
es la diarrea crónica, alguna vez puede observarse sangre
fresca en las heces. Al igual que en las coccidias, no hay que hacer
desparasitaciones preventivas, hay que tratar únicamente
a los animales enfermos. Sin embargo, existe en el mercado una vacuna
contra la Giardia que ha resultado muy eficaz en el control de la
misma, te recomendamos que hables con tu médico veterinario
para que te hable acerca de ella.
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