La
garrapata es un parásito pequeño pero bastante desagradable.
Succiona la sangre de tu perro sin ninguna reserva y, una vez que
se instala en su piel, se queda ahí literalmente por el resto
de su vida, y una vez que comienza a alimentarse, puede llegar a
aumentar hasta 50 veces su tamaño normal, llenándose
de la sangre de tu perro y, para colmo, transmitiéndole enfermedades.
Ahora bien, no todas las garrapatas son iguales, y diferentes tipos
de garrapata transmiten distintas enfermedades. Sin lugar a dudas,
tú no quieres este tipo de parásito en tu casa independientemente
del tipo de garrapata del que se trate.
Las buenas noticias son que tú puedes impedir la transmisión
de estas enfermedades a tiempo. A una garrapata le toma alrededor
de tres días desde que entra en contacto con un perro para
transmitirle alguna enfermedad, así que si te tomas el tiempo
de inspeccionar a tu perro de manera frrecuente, podrás detectarlas
y eliminarlas sin que constituyan un riesgo para la salud de tu
perro. Ten especial cuidado si tu perro ha estado en el campo o
en sitios en los que las garrapatas son comúnes en el ganado.
Una vez que las detectes, deberás deshacerte de ellas en
seguida.
Cómo quitarlas
Hace ya muchos años, nuestros padres y abuelos contaban
con métodos eficaces (y bastante riesgosos) para deshacerse
de tan molestos bichos. Un cigarrillo encendido era colocado encima
de la garrapata o ésta era barnizada con un poco de esmalte
para las uñas, con lo cual la garrapata se desprendía.
En cuanto al método del cigarrillo, si se tenía un
mal pulso o el perro se movía, se corría el riesgo
de quemarlo severamente, y con respecto al barniz de uñas,
el perro podía llegara lamerse la zona e intoxicarse con
el propio químico contenido en el barniz.
Dadas las circunstancias, te aconsejamos no retar a la suerte usando
alguno de estos métodos arcaicos, pues existen actualmente
modos más eficaces y menos traumáticos para quitarle
las garrapatas a tu perro sin correr ningún tipo de riesgo.
Debes tener en mente que los lugares más comúnes en
los que se alojan las garrapatas son alrededor de las orejas y en
la grupa (parte trasera del animal, hacia donde se encuentra la
cola). Sin embargo, asegúrate de revisarlo completamente,
pues las garrapatas no van a leer esto y a lo mejor alguna que otra
no encuentra el camino correcto y se esconde en cualquier otra parte.
Ahora bien, para quitar una garrapata que se encuentra fuertemente
agarrada de la piel de tu perro, debes proteger tus manos usando
guantes de plástico para evitar la transmisión de
cualquier enfermedad que la garrapata pudiera estar alojando. Comienza
frotando un poco de alcohol sobre la garrapata para que no se sujete
tan fuerte. Luego, usando unas pinzas o un kit especial para quitar
garrapatas, tómala firmemente, lo más cerca posible
de la piel de tu perro pero procurando no pellizcarlo, y lentamente
jálala para despegarla. Quizá suceda que no quitaste
la garrapata completa, y que la cabeza ha quedado firmemente sujeta
de la piel de tu perro. Si la cabeza aún permanece ahí,
no te preocupes, en unos dos días se caerá sola.
Asegúrate de desinfectar el área de la cual quitaste
la garrapata. Colócala en un frasco con alcohol y continúa
con las demás. Lávate las manos al terminar y lava
tambien los utensilios que empleaste durante el proceso.
El mejor aliado
Como siempre, la prevención es la mejor medicina de todas.
Lo primero que te sugerimos es que platiques con tu médico
veterinario acerca de los productos que existen actualmente para
eliminar a las garrapatas, protegiéndolo así de cualquier
enfermedad que éstas pudieran transmitirle. Muchos de los
productos que son eficaces contra las pulgas, funcionan también
contra las garrapatas. Los collares apropiados (con Amitraze, por
ejemplo), pueden crear una barrera en contra de estos desagradables
parásitos.
Mantén siempre limpia el área donde pasa más
tiempo tu perro. Aspira con frecuencia y lava perfectamente su cama
o cobija. Trata de mantener tu jardín arreglado y con el
pasto lo más corto posible, evitando en lo posible cualquier
área con arbustos y pastos altos, donde las garrapatas suelen
esconderse. Debes estar siempre al pendiente de que no haya pescado
una garrapata, así que revisalo periódicamente con
detenimiento para asegurarte de que no lleva consigo un huesped
indeseable. Consiéntelo y cuídalo mucho, ya verás
que te lo pagará con creces.
¿Sabías que...
... si no sabes dónde dejar a tu perro durante las vacaciones, tu médico veterinario muy probablemente podrá recomendarte una buena pensión?