Si
usted está seguro de que su perro o su gato han ingerido veneno,
lo primero que tiene que hacer es llamar a su médico veterinario,
ya sea para que esté preparado a recibir al paciente envenenado
para que asista (si tiene el servicio) al lugar donde se encuentra
su mascota. Durante el lapso de tiempo entre el camino a la clínica
o en espera del médico usted puede seguir algunas de las siguientes
instrucciones, que le pueden ayudar a mantener la vida de la mascota.
Actúe lo más rápido posible, ya sea hablándole al médico
veterinario o llevando a su mascota a la clínica.
Manténgalo en un lugar tranquilo evitando que lo moleste
otros animales o personas.
Procure que la mascota esté caliente.
Si puede colocarse guantes y delantal para manejar a la
mascota, hágalo.
Si usted percibe que el contacto con el veneno es una
parte externa del cuerpo lave la piel o los ojos del animal
con abundante agua.
Si el animal quiere tomar agua aliéntelo a que consuma
lo más posible ya que ayuda a que se diluya el veneno si
éste fue ingerido.
Puede administrar tabletas de carbón activado, que son
comunes en los botiquines familiares o bien clara de huevo.
Después de haberle administrado lo sugerido ( si le fue
posible ) y la mascota no está vomitando es recomendable
colocarle un bozal.
Si el paciente se está convulsionando, no administre nada
por la boca.
Si el animal vomitó, recolecte en una bolsa de plástico
o un envase de vidrio algo del vómito o muestre el envase
del veneno al médico veterinario.
¿Sabías que...
... la Federación Canófila Mexicana ha establecido un método radiológico para determinar la displasia de cadera en los perros y así evitar su reproducción para controlarla?