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GERIATRÍA: La vejez en las mascotas.
Cuantas
veces nos hemos preguntado sobre la edad en nuestras mascotas, si
ellos viven lo mismo que nosotros, en que momento comienzan a ser
animales viejos; el tipo de alimentación y finalmente sobre
los cuidados en general.
Durante muchos años se creyó que un año perruno
equivalía a siete años humanos; sin embargo, conforme
paso el tiempo, se comenzó a investigar sobre esto, lo cierto
es, que actualmente la edad de los perros depende de la talla del
mismo, de su peso y finalmente de los años humanos que lleva
con nosotros. Tomando en cuenta esto, se ha observado que los perros
de talla pequeña o mediana tienen un promedio de vida un
poco más largo que los perros de talla grande o gigante;
sin embargo, esto no es una regla, ya que he conocido perros de
16 años que todavía tienen ganas de vivir.
Alguna vez, un propietario pregunto: ¿A que edad se considera
a un perro viejo?. Para poder entrar en este tema, es importante
entender que la Geriatría es aquella rama de la Medicina
que se encarga de evaluar y estudiar la vejez, por así decirlo.
Por lo tanto es importante entender que un animal de edad avanzada
se le conoce como un animal "geronte" y que por lo tanto,
tendrá al igual que en nosotros los seres humanos una serie
de cambios en su estado físico externo así como su
fisiología.
El efecto general de la edad sobre una mascota se observa con
un declinar gradual en la capacidad funcional de la misma. Pero...
¿qué es lo que pasa y por qué?. En muchas ocasiones
es difícil para los propietarios aceptar que esa mascota,
ese miembro de la familia ha comenzado a envejecer. En algunas ocasiones
el cariño que se desarrolla y crece con los años hacia
la mascota nos bloquea la idea e incluso nos deja ciegos ante la
posibilidad de poseer una mascota geronte, cuya consecuencia en
algunas situaciones es devastadora; puesto que olvidamos por completo
que los cambios que se llevan a cabo con la edad comienzan a adquirir
importancia y un tratamiento preventivo que ayude a la mascota a
tener una mejor calidad de vida.
El hablar de este tema, en algunas ocasiones resulta complicado
por la extensión que este lleva; sin embargo, el comprender
en forma general dichos cambios es algo puede beneficiar a todos
aquellos propietarios que convivan con una mascota geronte.
Aparición
de canas, una piel poco elástica y la caída de pelo:
La piel pierde elasticidad al transcurrir los años, volviéndose
menos flexible la cual muchas veces se ve acompañada de piel
más engrosada en algunas zonas así como de algunos
folículos pilosos (pelo). Es por esto, que algunos folículos
pilosos comienzan a deteriorarse ocasionando pérdida de pelo
en algunas áreas. Los folículos pilosos contienen
células pigmentarias (las cuales se encargan de darle color
al pelo) que van desapareciendo con la edad, trayendo consigo la
aparición de pelos blancos mejor conocidos como "canas".
Sarro, Pérdida de dientes y Estreñimiento:
El efecto del envejecimiento puede ocasionar cambios en la forma
de alimentación
de algunos perros, tales como: consumo, digestión y la capacidad
de metabolizar su alimento. Cuando a una mascota se le descuida
en el cuidado y aseo de los dientes al ser joven o adulta, se presenta
un problema común conocido como "sarro". Si un
perro geronte cambia su forma de alimentarse puede conllevar a la
formación de sarro y placas de sarro, que a la larga desembocan
en enfermedad periodontal (enfermedad de los dientes y encías)
y finalmente en pérdida de piezas dentarias. Además,
se presenta un descenso en los movimientos del colon, que es propio
de la edad, predisponen a animales gerontes al estreñimiento.
Atrofia muscular, Artritis y Obesidad:
La edad avanzada va acompañada de una disminución
en la cantidad de fibras musculares así como de la masa de
los huesos la cual se vuelve más fina, densa y brillante
debido a la mala absorción de calcio del intestino de animales
gerontes. La
obesidad es un problema común en animales de edad avanzada
puesto que disminuye su actividad diaria, se vuelven sedentarios
ocasionando que sus requerimientos de energía disminuyan.
Desafortunadamente la obesidad y los cambios en los huesos fomentan
la aparición de artritis (presencia de dolor en las articulaciones).
Corazón cansado:
El
rendimiento del corazón, frecuencia cardiaca y el consumo
del oxígeno durante el ejercicio disminuyen. El engrosamiento
de los vasos sanguíneos y el aumento del depósito
de calcio en la aorta (gran vaso sanguíneo) y en arterias
periféricas, contribuyen a la carga del trabajo del corazón,
que eventualmente puede ocasionar el desarrollo de una Insuficiencia
Cardiaca.
Riñones viejos:
La insuficiencia real es una de las cuatro causas principales de
muerte en perros gerontes. La enfermedad renal afecta en forma directa
la nutrición
y el manejo de una dieta correcta, ya que está se asocia
con una pérdida de peso, degradación de los músculos,
alteración en las proteínas, disminución del
consumo de nutrientes, mala absorción intestinal y reducción
en la asimilación de nutrientes. Al existir una acumulación
de proteínas y de sus productos como la urea, contribuye
a las anomalías de la insuficiencia renal.
Vista cansada, problemas de audición y pérdida
del gusto:
La edad avanzada puede producir una disminución de la respuesta
a los estímulos. La esclerosis nuclear mejor conocida como
vista cansada es algo que se presenta de forma común en animales
gerontes; es algo normal que va desarrollándose con la edad
y que incluso también afecta a los seres humanos. Al igual
que con los ojos, los oídos también va disminuyendo
su capacidad para percibir de forma normal los sonidos. Finalmente
un disminución en el sentido del gusto puede ocasionar que
algunos animales gerontes pierdan el interés por la comida
y reduzcan su consumo de alimento.
Cambios de conducta:
Los cambios de conducta que se presentan en perros gerontes suelen
ser secundarios a enfermedades degenerativas. Es importante comprender
que el dolor crónico ocasionado por artritis, puede afectar
directamente el consumo de alimento.
De forma general, cuando se posee un animal geronte que lleva una
vida sedentaria, se tiende a disminuir las atenciones hacia el mismo,
otros propietarios prefieren introducir
una nueva mascota (que generalmente es más joven) a fin
de apoyar a la mascota geronte o para reducir el golpe de la pérdida
futura del ejemplar. Esto generalmente tiene una repercusión
grave en el animal, ya que suele desarrollar tristeza o depresión
patológica.
Tenemos que comprender que un animal geronte es más susceptible
de sufrir cambios
conductuales y no es para menos; el ya no escucha, ni ve, ni
puede hacer las mismas cosas que antes e incluso ha dejado de comer
lo que más le gusta.
Anestesia
y fármacos:
Al irse deteriorando o degenerando el organismo de los animales
gerontes, estos se vuelven más susceptibles a algunos fármacos.
Es importante considerar que cuando nuestra mascota tiene problemas
en su corazón los riesgos por una anestesia son mayores.
Los riñones y el hígado también se degeneran
y es por esto que no se puede dar o administrar muchos medicamentos
o medicinas, ya que algunas suelen dañar al hígado
o riñones.
7 Reglas de oro para darle una mejor calidad
de vida a una mascota geronte:
- Cuando poseemos una mascota geronte es importante acudir con
el médico veterinario para que este revise la salud de
la misma a fin de detectar cualquier cambio y poder tratarse a
tiempo.
- La atención es un factor importante, nunca debe ignorarse
a una animal de edad avanzada.
- Se deben realizar chequeos completos (visita al veterinario
para: consulta en general y análisis de laboratorio) cada
6-8 meses obligatorios a fin de detectar cualquier enfermedad
a tiempo.
- Es importante dar un alimento
adecuado a la edad, afortunadamente en el mercado ya existen
alimentos específicos para animales gerontes.
- En caso de que nuestra mascota sufra de alguna enfermedad específica
en algún órgano o sistema se debe dar alimento de
prescripción (dietas especiales para problemas especiales).
- Evitar si se puede la introducción
de otra mascota y en caso de haberlo hecho ya, no consentir
demasiado a ninguno de los dos.
- Nunca se debe prescribir sin asesoría de un Médico
Veterinario ningún medicamento.
ESOS VIEJITOS...
Un animal geronte nunca debe ser considerado un estorbo, sé
que en algunos casos se vuelven testarudos y necios, que para nosotros
los propietarios cambian los manejos y cuidados que se deben dar
a una mascota de edad avanzada, pero no es justificación
para abandonarlos ni maltratarlos o incluso decidir que lo mejor
sería dormirlos para siempre al convertirse en un estorbo.
Quisiera compartir con ustedes algo: Tengo un perro de 71 años
humanos, 11 años perrunos, es un animal geronte y si, ha
tenido cambios de conducta, es más gruñón y
exigente y no por eso he sufrido, al contrario. He descubierto que
es fácil convivir con un animal geronte.
Los perros gerontes son tiernos y necesitan sentirse apoyados y
queridos para tener un buen motivo para seguir adelante, es algo
que admiro de los animales, sus ganas de vivir y salir adelante
son dignos de admiración y éxito.
Dedicado a Dutch, Rocke y a todos aquellos viejitos.
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