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El ejercicio puede ser un juego
El
ejercicio es necesario para todos nosotros y así poder gastar
energía física, la cual de otro modo, podría
ser dirigida hacia algunos vicios (un problema mayor en humanos
que tienen televisores).
Esto es particularmente cierto en los perros. Afortunadamente,
el ejercitar a un perro no siempre tiene que ser con caminatas largas
y consumidoras de tiempo. Los juegos aeróbicos intensos tienen
el mismo propósito, y frecuentemente es más eficiente
y divertido.
Todos los cachorros y perros jóvenes se benefician del juego
de correr tras la pelota y regresarla, y no tienen que ser labradores
para que aprendan a regresar las cosas. Mientras ellos reciban algunos
premios como comida o simplemente por el hecho de divertirse, cansarán
atrozmente los brazos de sus propietarios.
Varios perros, incluso esos que no desean cachar la aburrida pelota
de tenis, se abalanzarán sobre un disco volador o "frisbee".
Solo quince minutos de recoger pelotas y regresarlas agotará
al mas activo de los dálmatas.
Perros energéticos, especialmente los jóvenes, felizmente
gastan energía esperando el momento ideal para atacar el
tobillo de su dueño. Para distraerlos y redireccionar su
juego de predador, construye o dale un juguete que cuelgue (por
ejemplo, ata al picaporte de una puerta un hilo y por el otro extremo
amarra una pelota, de tal manera que tu perro tenga que brincar
para poder alcanzarla) y muévela rápidamente para
animar a que aceche y salte. Si el juego es detenido mientras el
perro todavía se divierte, y se esconde el juguete hasta
la siguiente sesión, este juego interactivo tendrá
a tu perro saltando como lagartija cada vezque se lo muestres.
Haciendo
más fácil para la familia de la mascota el hacer ejercicio.
Cuando los niños entran en nuestras vidas, los hábitos
que nosotros (y nuestros perros) tomábamos por hecho se vuelven
casi imposibles de seguir. Una de las primeras rutinas en desaparecer
es el ejercicio: llevar a tu perro para una simple caminata por
la cuadra se vuelve un fastidio. De repente, lo que era un placentero
paseo de 15 minutos se reduce a una hora de vestirse, convencer,
jalar y conflictos con las correas. Los perros necesitan ejercicio,
y para algunos, la vida sedentaria puede llevar a malos hábitos.
Comportamiento y ausencia de ejercicio
Los perros aparentemente no se aburren como nosotros lo hacemos.
Si están bien educados a quedarse solos durante el día,
por ejemplo, tienden a dormirse. Pero para algunos perros, la ausencia
de ejercicio puede ser la causa de problemas
de conducta, yendo de la destructividad a la irritabilidad y
comportamientos para llamar la atención.
Cuando la ansiedad se manifiesta y el perro mastica, rompe, excava
y generalmente destruye la casa o jardín, el ejercicio es
una parte importante de la solución. Es un hecho irrefutable
que el tamaño en sí no predice la actividad o ejercicio
necesario, los perros grandes frecuentemente son menos demandantes
que los frenéticos Terriers.
Mantener una rutina regular es lo más importante: Los perros
aprenden rápido a anticipar las actividades programadas,
pero esa anticipación en sí tal vez se convierta en
un problema de comportamiento si no es satisfecha. Una simple caminata
diariamente hace maravillas. Además de gastar energía,
provee una oportunidad de orinar y defecar (y ganarse tus caricias),
de oler e investigar las actividades de otros animales en los días
anteriores, de socializar y pasar tiempo significativo con su ocupado
dueño.
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