Algunas
veces, despúes de extender o hacer nuestra cama (si es que
se le permite a nuestro perro) esté subira a ella y la desacomodará
desde nuestro punto de vista para echarse ó sencillamente
ya tiene los sillones de la casa desechos de tanto rascar ¿por
qué? ¿lo hace para molestarnos? ¿por diversión?.
Este comportamiento parece estar relacionado con la tendencia ancestral
del perro a cavar su propio refugio o madriguera, generalmente para
protegerse de las noches frías ó para estar frescos.
Puede darnos la impresión de que no están cómodos
o que no pueden acomodarse (en algunos casos es cierto ya que algunos
perros que padecen alguna enfermedad siempre buscan el lado para
echarse lo más comodamente posible) y no estamos tan equivocados,
parte de esta conducta es para preparase el mismo lugar pisándolo
y otras efectivamente para quedar lo más cómodo posible
ya que va a dormir y espera que sea lo más placentero posible.
Los propietarios observan este ritual, y generalmente comentan sobre
la costumbre de su perro de escarbar y dar vueltas sobre un mismo
punto de la alfombra o de una cobija, e incluso sobre superficies
duras como el cemento.
Antes de echarse nuestro perro, primero olfateará el sitio
seleccionado, luego tal vez rasque un poco con sus patas delanteras,
con las uñas extendidas con la finalidad de acomodar su espacio
o su "cama" provisional. Después de rascar por
un rato, el perro girará varias veces sobre la zona elegida,
bajando su cuerpo casi hasta estar echado, entonces se echara "anidando"
en su hoyo imaginario.
Giros y más giros
En algunos casos el perro girará varias veces, se levantará
y volverá a rascar, girará un poco más, y repetirá
este procedimiento una y otra vez hasta que agote la paciencia de
su propietario y este le indique de manera exasperada que se eche.
En muchas ocasiones podemos encontrar perros cavando agujeros en
la tierra fresca de el jardín, para escapar de las inclemencias
de un clima caluroso, ya que dejará al descubierto tierra
demasiado fresca; al cavar y posteriormente girar varias veces,
ellos logran colocar su cuerpo en una postura adecuada que les permita
aprovechar al máximo la frescura de ese hoyo.
Aunque lo más probable es que este comportamiento en la
mayor parte de los perros que habitan en nuestros hogares, sea una
herencia de sus antepasados salvajes, acostumbrados en cavar madrigueras
y que a veces nos desesperan, se puede tratar de educar al perro
a no rascar donde no debe.
Una solución sencilla y práctica es poner la cama
de nuestro perro en un lugar fresco durante el día (en caso
de que haga calor) y cálido por la noche (o cuando haga frío).
Desgraciadamente en nuestro país no existe una diferencia
de climas, es decir, que puede haber en una sola semana las cuatro
estaciones del año, por esto es importante que te anticipes
a esto para poder proporcionar a tu mascota lo necesario para sentirse
cómodo dentro de casa.
¿Sabías que...
... al pintor Edwin Landseer se le ocurrió colocar un pequeño barril en el cuello de un San Bernardo en su cuadro "Dos mastines reanimando a un viajero en problemas", y que a partir de ese momento y hasta la actualidad, a esta raza siempre se le asocia con un barril en el cuello?