En
el cine o la TV es común ver perros y gatos que hablan. Ojalá
fuera así, para poder entender exactamente lo que quieren
decirnos. Sin embargo, la realidad es que los perros tienen un "vocabulario"
un poco más limitado. Aún cuando los ladridos pueden
decirnos mucho, la mayor parte del lenguaje canino está basada
en los movimientos y actitudes corporales para poder comunicarse.
En general, los perros de todas las razas usan gestos comúnes
para comunicarse, aunque la estructura física de cada raza
puede llegar a afectar esta expresión. Por ejemplo, algunos
perros tienen las orejas caídas, mientras otros las llevan
paradas todo el tiempo; igualmente, unos perros tienen colas curveadas
mientras otros carecen de ellas. Debido a estas características
físicas, los perros han tenido que adaptar su lenguaje para
poder hacerse entender.
El hecho de cortarle la cola inhibe un poco la comunicación
de tu perro, ya que su cola juega un papel muy importante en su
"vocabulario" corporal. Del mismo modo, las orejas que
han sido recortadas con fines estéticos, pueden ser un problema
para que el perro pueda comunicarse. Si tu perro no puede mover
sus orejas y las lleva siempre arriba y hacia adelante, otro perro
podría interpretarlo como signo de dominancia, y este hecho
podría terminar en una pelea.
Lo básico
Aunque las orejas y la cola sean las herramientas más expresivas
de un perro para poder comunicarse, muchas razas usan otras partes
de su cuerpo, combinadas con ciertas vocalizaciones para poder expresarse.
Debes procurar entender las emociones de tu perro, pues cada uno
tiene distinstas manera de demostrar los sentimientos más
básicos.
Miedo:
Orejas: Hacia atrás, incluso pegadas a la cabeza.
Cola: Hacia abajo y entre las patas traseras.
Cara: El hocico generalmente cerrado. La cabeza agachada. Ojos
entre-abiertos o incluso cerrados.
Cuerpo: Agachado o encorvado
Vocalización: Generalmente son gemidos. Si el perro gruñe
y enseña los dientes, puede indicar agresión debida
al miedo que tiene.
Agresión:
Orejas: Hacia adelante o paradas. Pueden estar hacia atrás
si al mismo tiempo tiene miedo.
Cola: Levantada y esponjada.
Cara: Enseña los dientes y mantiene fija la mirada en
la persona por la que se siente agredido.
Cuerpo: El perro está parado firmemente e incluso con
el cuerpo un poco hacia adelante. El pelaje del lomo y la cola
se encuentra erizado.
Vocalización: Gruñidos o ladridos constantes y
fuertes.
Sumisión:
Orejas: Mantenidas hacia atrás.
Cola: Hacia abajo, a veces entre las patas traseras o puede
estarla moviendo constantemente
Cara: La mirada se mantiene hacia abajo para evitar contacto
visual. Puede llegar a mostrar entreabrir el hocico.
Cuerpo: El perro puede estar echado, en esfinge o puede girar
para dejar expuesto el abdomen.
Vocalización: Chillidos.
Dominancia:
Orejas: Erectas y hacia adelante.
Cola: Levantada completamente.
Cara: Cabeza hacia adelante. Hocico cerrado.
Cuerpo: El perro se encuentra parado completamente, con el pecho
hacia afuera y a veces el pelo del lomo puede estar erizado.
Vocalización: Puede gruñir, y si ladra, significa
que al mismo tiempo quiere mostrar agresión.
Juego:
Orejas: Relajadas o hacia adelante.
Cola: Levantada y con mucho movimiento.
Cara: Boca relajada, puede llegar a jadear. Los ojos muy abiertos.
Cuerpo: Puede mover la cola, saltar constantemente o colocado
en media esfinge (las parte delantera de su cuerpo en el piso
y la parte trasera levantada).
Vocalización: Puede ladrar, gemir, jadear o emitir chillidos.
Otros modos de comunicarse
Los ladridos pueden llegar a indicar frustación, interés,
aburrimiento, hambre, excitación, nerviosismo o ansiedad.
Algunas razas como los Terriers llegan a ladrar más que otras
de manera habitual.
La cola.
La cola es una de las partes del cuerpo de los animales que más
habla de su estado de ánimo. El hecho de que el perro lleve
la cola levantada o metida entre las patas indica distintos grados
de situaciones anímicas del animal.
Habitualmente se piensa que cuando el perro mueve la cola es porque
se encuentra contento y de buen ánimo. Esto es en realidad,
una reacción nerviosa al conflicto que le representa el deseo
de llevar a cabo algo y el miedo a ejecutarlo. De éso nos
habla la posición de la cola y sus distintas angulaciones
respecto al cuerpo, combinándola con otros "gestos"
corporales.
Una muestra más resulta de observar al perro comer. Estando
solo, seguramente tendrá su cola quieta. Pero al acercarse
el propietario, empezará a menearla, porque se encuentra
ante el contraste del placer de su comida y el temor a que el amo
pueda quitársela. No recomendamos practicar ésto con
un perro agresivo, ya que en el mejor de los casos se pondrá
a gruñir y puede llegar a tener una reacción violenta
en defensa de su comida.
La cola es también una forma de lenguaje entre los mismos
animales. Y una forma de demostrar la actitud de dominio o sumisión.
El perro dominante llevará la cola alzada, el cuello levantado
y las orejas erectas y hacia adelante, mientras que el sometido
llevará la cola caída, a veces entre las patas, y
las orejas bajas y echadas hacia atrás.
Estas formas de lenguaje entre los perros, son tan importantes
que a una mascota a la que se le ha amputado al cola y/o parte de
sus orejas, se le puede presentar el problema de no poder demostrar
claramente una actitud de sometimiento. Es así como el animal
dominador puede llegar a interpretar ésto como un desafío,
y en algunos casos, salir a enfrentarlo.
¿Sabías que...
... debes tener cuidado al jugar con tu cachorro, pues calquier movimiento brusco o demasiado rápido podría asustarlo y más tarde evitaría el juego?