Todos
los perros buscan siempre obtener la atención de toda la
familia. De repente nos encontramos distraídos y una pelota
llena de saliva cae cerca de nosotros, mordisquean nuestra mano
o incluso los perros ruedan sobre su lomo mientras nos miran contentos.
Sin embargo, llega el momento en que cualquier comportamiento que
antes premiábamos por ser lindo, se convierte en un mal hábito,
y nuestras reacciones (aunque de molestia obvia) pueden reforzar
ese comportamiento.
Un perro inteligente y demandante puede aprender rápidamente
cuál es la mejor manera de llamar la atención de la
familia, ya sea de manera positiva o negativa. ¿Qué
puede ser más divertido para un perro que el hacer que su
propietario lo persiga por toda la casa (aún cuando sea para
regañarlo o castigarlo)?
Desafortunadamente, muchos perros son sólo la consecuencia
o el resultado de la educación del propietario (el perro
es a imagen y semejanza del dueño) y en algunas ocasiones
cuando este problema se presenta el orígen y la consecuencia
de esto es que el perro siempre fue atendido, mimado y sobre-protegido
en exceso (no quiero decir que no se debe cuidar y atender bien
a la mascota, pero siempre con medida) desencadenando esos "malos
hábitos" en el futuro inmediato.
Cuando
a la mascota se le enseña que es el consentido de la casa
y de la familia inmediatamente comprende que es el miembro más
importante y que por lo tanto la demanda de atención crece.
Y es entonces que cuando se lleva a casa a otro perro u animal,
o incluso cuando llega un niño nuevo; el perro comienza a
sentir competencia para esa atención. Otras veces no es necesaria
la introducción de alguien o algo, el simple hecho de que
nuestro horario de atención hacia la mascota este disminuido
o casi nulificado es motivo suficiente para enfrentar este nuevo
problema.
Algunos de los métodos más comúnes usados
por los perros para conseguir la atención de los humanos
son: ladrar excesivamente sin motivo aparente, saltar encima de
las personas, dar la mano a cualquiera que se encuentre cerca, morder
la correa, robar cosas que estaban "prohibidas", comportamiento
estereotipado (como perseguirse la cola), orinarse en lugares transitados
de la casa, o incluso volverse agresivo. De hecho, el mal comportamiento
que los perros exhiben para llamar la atención es muy común
en México. Aunque cada problema es tratado de manera aislada
y con técnicas específicas para corregirlo (por ejemplo,
el que el perro salte sobre las personas se corrige pidiéndole
que se siente en cuanto se notan sus intenciones de saltar, y premiándolo
cuando se sienta), hay algunas técnicas que pueden emplearse
de manera general.
Lo primero que hay que tomar en cuenta es el hecho de que este
comportamiento (por malo que sea) ha sido aprendido, y el aprendizaje
en los perros funciona por medio de recompensas. Ayuda mucho si
el propietario se da cuenta de qué es lo que ha hecho cada
vez que intenta "corregir" al perro si hace algo malo.
Por ejemplo, algunos perros comienzan a ladrar si suena el teléfono
o el timbre de la casa. Este molesto hábito puede ser reforzado
en el perro por dos motivos: a) el dueño le habla suavemente
para tranquilizarlo mientras le da unas palmaditas y, b) el comportamiento
pasivo rara vez es recompensado por sí sólo. Una vez
que hayamos entendido los principios del aprendizaje canino y las
maneras en que lo recompensamos de manera indirecta, será
más sencillo revertir el proceso.
De
manera general, todos los perros deben pasar primero por el proceso
de entrenamiento básico, en donde se les enseña el
"sentado", "echado", "quieto" y la
combinación de "sentado-quieto" y "echado-quieto".
Son ejercicios bastante útiles, y deben enseñarse
de uno en uno. Es muy importante ser consistente en la educación
del perro: si se corrige al perro una vez, debe ser corregido en
el 100 por ciento de las veces en que intente hacer lo mismo. El
prevenir el problema antes de que suceda también funciona
de manera excelente; es preferible anticiparse al perro que va a
saltarnos encima pidiéndole que se siente, que tratar de
corregirlo después de que suceda.
Un consejo importante: PREMIA A TU PERRO CADA VEZ QUE LOGRE
UN AVANCE. El animal aprenderá que el buen comportamiento
es apreciado (y recompensado), y el mal comportamiento es ignorado
(o corregido).
Dile a tu perro que se siente o se eche antes de darle lo que quiere,
ya sea que se trate de comida, atención, caricias o juego.
Con un poco de paciencia y disciplina, cualquier propietario tendrá
éxito en la corrección del problema, pero si el problema
es muy difícil de corregir, dile a tu médico veterinario
que te sugiera a algún entrenador profesional
Asi como tu enseñaste y acostumbraste a tu perro a tener
la mayor demanda de atención, debes ser conciente de la consecuencias
y tener mucha paciencia para quitarle este problema.
¿Sabías que...
... los perros criollos tienden a ser más afectuosos con las mujeres y los niños e incluso llegan a defender a los niños cuando los padres los golpean como castigo?