De
todas las conductas instintivas, el de la
alimentación es obviamente una de las más importantes.
Los perros normalmente no necesitan aprender cómo comer.
Desde que nacen su instinto los lleva a buscar el alimento de su
madre. En los perros domésticos, sin embargo, la alimentación
puede asociarse a problemas
de comportamiento, ya sea por que resulta excesiva y se convierte
en obesidad, o por que el perro no esté dispuesto a comer
lo que se le ofrece. Es menos común observar a un perro melindroso
que a un gato con el mismo problema.
Antes que nada, es muy importante darnos cuenta de que los perros
"sanos" no se dejarán morir de hambre simplemente
por que la comida que se les ofrece no les gusta. En segundo lugar,
el que un perro esté flaco no necesariamente implica que
el perro no coma bien, al igual que los humanos, hay perros cuya
constitución física es muy delgada, no importa qué
tanto coman. Cada perro de manera fisiológica tiene un "punto
medio" que determina su peso corporal, y algunos pueden estar
por encima o por debajo de ese punto, y el tratar de corregir o
cambiar el peso de ese perro en particular, puede no dar resultados.
No obstante, si tu perro había tenido un peso específico
por algún tiempo y éste se ha modificado drásticamente
en los últimos días, debes de acudir al médico
veterinario para hallar la causa.
En algunos casos, los perros dejan de comer lo que les damos sencillamente
por que han aprendido que si dejan de comer durante algún
tiempo, se les ofrecerá un alimento mucho más rico,
o se les ofrecerá la comida en la mano. Para cambiar el
comportamiento del perro melindroso, hay que identificar primero
la manera (conciente o inconciente) en la que hemos reforzado esa
actitud.
Si
solías acariciar a tu perro mientras comía, o le ofrecías
el alimento de tu mano, deja de hacerlo. Puedes hacer más
apetecible el alimento seco mezclándolo con un poco de alimento
enlatado de buena calidad. Si no comió nada, ofrécele
la misma mezcla a las doce horas siguientes. Mientras haya comida
disponible, te aseguras de que tu perro no morirá de hambre.
Si comienza a comer, no lo premies, ignóralo. Con el tiempo,
cualquier perro comerá apenas se le ofrezca el alimento.
Un consejo importante: Dale de comer a tu perro siempre a la misma
hora. Si te es imposible, consigue un alimentador con reloj, para
que estés seguro que el perro comerá siempre a la
misma hora.
Desgraciadamente, como propietarios nosotros mismos fomentamos
malos hábitos alimenticios, dando a nuestras mascotas de
lo que estamos
comiendo o golosinas
que no son nada nutritivas (ni para nosotros ni para ellos). Cuando
nos damos cuenta de este problema y acudimos con el médico
veterinario es importante decirle la verdad y tratar de seguir al
pie de la letra sus instrucciones (cosa que no siempre sucede por
que terminamos obsequiando alimento
"prohibido" a nuestras mascotas).
No dejarse manipular
por los perros, ni tampoco creer que el cariño y mal
acostumbrar a las mascotas "consientiéndolos" son
lo mismo.
¿Sabías que...
... debes permitir que tu perro sea sometido a una limpieza dental completa al menos cada año por tu médico veterinario?