Todos, absolutamente todos los perros ruegan por comida en algún
momento de su vida. Los perros dependen tanto de los humanos que
entienden rápidamente que la comida vendrá de ellos,
y no tendrán necesidad de buscarla. Desde cachorro, un perro
aprende cuál es la hora de la comida, y si ve que alguien
está saboreando algo, de inmediato se acercará a suplicar
que le den un bocado de ese manjar.
También todos, absolutamente todos los propietarios de un
perro caemos en el sucio truco de los ojos suplicantes y los gemidos
lastimeros, y terminamos dándole un pedacito para que se
tranquilice. Sin embargo, al hacerlo, estamos "premiando"
la conducta del perro, y cada vez será más difícil
evitar que lo haga.
Un lugar para comer
Lo primero que debes hacer si quieres que tu perro deje de rogarle
a cada miembro de tu familia que le dé un poco de lo que
está comiendo, es evitar a toda costa cualquier asociación
que tu perro halla hecho entre el comedor (o la cocina) y el alimento.
En otras palabras: no pongas los tazones de comida de tu perro en
ningún cuarto de tu casa en donde se guarde o prepare comida.
Si tu perro ve que sacas su comida del mismo lugar en el que se
encuentra la comida para tu familia, podrías confundir la
mente (y el estómago) de tu perro. Asi que, lo ideal sería
que guardaras el bulto de alimento de tu perro en otro lugar como
el garage, el cuarto de servicio, o algún otro lugar en el
que normalmente no se prepare copmida.
Y mientras come...
Procura
que tu perro no esté dentro de la casa cuando toda la familia
se sienta a comer. Si no es posible que lo saques, intenta guardarlo
durante ese tiempo en algún otro cuarto. La idea es mantenerlo
completamente alejado del comedor.
Por supuesto, si de plano tu perro tiene que permanecer junto a
la familia durante la hora de la comida, eviten a toda costa darle
cualquier bocadillo, por que no es nada sano para el perro. El permitir
que este comportamiento siga, puede lleva ra tu perro a serios problemas
de salud asociados al sobrepeso, puede llegara provocar que tu perro
deje de comer su alimento habitual, puede llegar a ser vergonzoso
que intente pedirle a alguna de tus visitas un poco de su platillo
durante esa cena especial y, en el peor de los casos, puede incluso
llegar a provocar la muerte de tu perro debido a alimentos descompuestos
o alimentos que son tóxicos para los caninos. Vigila a los
niños para que no le den al perro lo que no se quieren comer,
ya que también esto es bastante frecuente.
El sobrepeso
Piensa que si tú le das a probar de tu comida a tu perro,
muy probablemnete otros miembros de tu familia piensan lo mismo.
Este hecho, a la larga puede provocar problemas de obesidad, y esto
implica varios riesgos de salud para tu perro. La comida que consumimos
habitualmente tiene demasiada grasa, y podrías provocar una
pancreatitis, los condimentos podrían provocar una severa
gastro-enteritis, úlcera, colitis, etc. Un problema serio
de sobrepeso conlleva también a trastornos cardiacos e incluso
renales.
Como en cualquier problema de comportamiento, te recomendamos que
no pierdas la paciencia y que recuerdes que la clave del éxito
es la constancia.
¿Sabías que...
... el parvovirus ataca la médula ósea y el tracto gastrointestinal, y que requiere de asistencia medica inmediata?