Habrá que enseñarle a cada
uno a respetar su espacio...
Para muchos de nosotros, nuestros perros fueron nuestros "primeros
niños," pues han disfrutado una vida llena de atención,
ejercicio y compañía. Pero también, para muchos
de nosotros, son los perros quienes finalmente tienen que ceder
el trono y dejar este espacio para el nuevo bebé. Aunque
la facilidad y la seguridad con la que el perro recibirá
al nuevo miembro de la familia pueden variar, existen algunas medidas
que pueden ayudarnos a todos con esta importante transición.
Antes de la llegada del bebé, será muy útil
hacer un estudio de la que será su habitación. Si
al perro se le impedirá la entrada a la recámara por
medio de una barrera, practica dejarlo fuera de la habitación
en distintos horarios, en especial cuando uno de los padres esté
en el interior; sin embargo, ocasionalmente permítele la
entrada para que pueda olfatear.
Toma en cuenta el nuevo horario al que se someterá y trata
de aclimatarlo antes de que nazca el bebé. No olvides considerar
que es posible que su rutina de ejercicio cambie temporalmente,
por ejemplo, el pasar tiempo en el patio de la casa en lugar de
los paseos con correa, así como otras restricciones físicas
dentro de la casa, como por ejemplo, el corral de bebé. Una
vez que el bebé nazca y se encuentre aún en el hospital,
lleva a casa artículos impregnados con su olor como pañales,
cobertores o ropa. Los casetes y videos con el llanto y ruidos de
bebés serán igualmente útiles.
Un Gran compañerismo
El perro promedio mostrará un poco de interés y poca
agitación. Si tu perro parece particularmente alterado por
estos estímulos, pregúntale al veterinario para conocer
más aspectos relacionados con la seguridad. Cuando el bebé
llegue a casa, anticípate a la llegada y ponle a tu perro
su correa para dar la bienvenida a la madre y al bebé afuera
de la casa, ya que es ahí donde la mayoría de los
perros se muestran menos intensos con el saludo o la ansiedad. Un
adulto puede sostener al bebé mientras que la madre y el
perro se saludan. Puedes permitir que huela los pies y las manos
del bebé. Una vez que la agitación ha disminuido y
su curiosidad está satisfecha, el perro promedio lo ignorará.
Sin embargo, para estar seguros, ni el más complaciente de
los perros deberá dejarse solo con el niño, sin importar
si éste se encuentra dormido o despierto, en su sillita o
en el piso.
Aunque la mayoría de los padres de mascotas
tiendan a tratar a sus perros como si fueran otro miembro más
de la familia, cuando se trata de llevar un nuevo bebé a
la casa, es importante saber que los perros y los niños no
se mezclan bien.
Por un lado, la mayoría de los perros están acostumbrados
a ser el" bebé" de la familia y puede resultarles
difícil renunciar a esta posición. Además,
ciertos perros con tendencias agresivas pueden significar una verdadera
amenaza para los recién nacidos que se encuentran en casa.
Si tu perro tiene antecedentes de haber querido atacar a gatos u
otros animales, puede ser un peligro para tu bebé. Si éste
es el caso, no debes permitir que permanezca en la casa. Y recuerda,
no existe un perro completamente a prueba de niños, ni el
perro con una ganada fama de ser amigable, ni un tranquilo Retriever.
Una
vez que sepas que habrá un nuevo bebé en la casa,
empieza a preparar a tu perro para este importante acontecimiento.
Es indispensable que reciba un curso de obediencia antes de la llegada
del bebé. Con el curso de obediencia, tu perro aprenderá
a aceptar que tú (y cualquier otro miembro adulto de la familia)
es el líder del grupo. Sin un liderazgo bien establecido,
dará por hecho que él es el miembro más importante
e intentará imponerse sobre ti y sobre tus niños.
Esto podría ocasionar resultados desastrosos, sobre todo
si está presente un recién nacido.
Mientras esperas la llegada del bebé:
Asegúrate de que tu perro se encuentra saludable, libre
de gusanos y otros parásitos, así como al corriente
con sus vacunas.
Llévalo a un curso de obediencia, si todavía no
ha asistido a alguno. La orden más importante para el perro
es la de "abajo-quieto".
Practica esta orden durante 30 minutos en la habitación
del bebé durante un par de meses antes de su llegada.
Si tu perro es demasiado dependiente, intenta conformar su independencia
a través de la obediencia. Los perros demasiado dependientes
tenderán a mostrar rivalidad y causarán problemas
a la llegada del bebé.
Si prefieres no permitirle la entrada a ciertas áreas
de la casa, establece bien las reglas con anticipación.
Llévalo a la habitación del bebé para que
se familiarice con los nuevos muebles tales como las sillas altas
y el corral.
De ser posible, consigue una cinta grabada con ruidos de recién
nacidos y ponlo en el lugar donde estará el bebé
para que tu mascota se acostumbre a estos sonidos.
Practica caminar con tu perro y una carreola para que él
pueda acompañarte en los paseos con el bebé.
Enséñale la diferencia entre sus juguetes y los
del bebé.
Mientras el bebé está en el hospital, envuélvelo
durante algún tiempo en un cobertor de tu casa. Posteriormente,
otro miembro de la familia deberá llevar el cobertor a casa
para que tu perro conozca el olor del bebé.
Una vez que ha llegado el bebé:
Permite que tu perro salude al recién llegado. Siéntate
y sostenlo firmemente en tus brazos y permite que tu perro pueda
verlo y olerlo.
Habla con tu perro de manera serena y tranquila. No te alteres
ni le grites. Si no se está comportando bien, simplemente
dedica más tiempo a entrenarlo.
Procura no dejarlo fuera de la habitación, esto podría
provocar celos.
Enséñalo a acercarse al bebé de manera
tranquila y suave, así como a quedarse quieto siempre que
entre en la habitación.
Intenta mantener la rutina que tenía antes de que llegara
el bebé.
Asegúrate de que reciba la cantidad usual de ejercicio
físico y mental, así como tu atención.
Nunca dejes a tu perro solo con tu bebé! Los accidentes
son posibles. Tu perro es un animal y tiene instintos y reacciones
que no siempre son predecibles.
Se paciente! Las primeras semanas serán un período
de transición y de estrés para todos los integrantes
de la familia, inclusive para el perro. Dale la oportunidad a
acostumbrarse a los nuevos olores, sonidos y actividades. En unas
semanas, se habrá acostumbrado y se sentirá tranquilo
con el nuevo bebé. Si no, consulta a un entrenador o especialista
para determinar si tu mascota tiene un problema de otro tipo.
Enseña a tu perro a querer al bebé. La mejor manera
de infundarle afecto hacia tu bebé es prestarle atención
en presencia de éste. Si, en cambio, sólo le prestas
atención cuando no está el bebé y lo ignoras
cuando está presente, tu mascota puede sentirse celosa.
Otra buena idea es ofrecerle premios y hablarle cariñosamente
mientras el bebé está cerca. Esto contribuirá
a establecer un vínculo de amor ya que asociará la
presencia del bebé con cosas positivas.
Con un poco de cuidado y paciencia, puedes hacer de la llegada
de tu bebé un momento de alegría para la familia entera...
¡incluyendo a tu perro!
... la fuerza que un hombre puede ejercer con sus mandíbulas a la hora de morder es de unos 24 Kg., mientras que la de un perro mediano (20 Kg. de peso) puede alcanzar los 150 Kg.?