|
Los perros de ataque
En
años recientes, se ha buscado cada vez más el uso
de perros entrenados para ataque con la finalidad de aumentar la
rapidez y eficiencia de los servicios de protección. No podemos
negar que el mal uso de estos perros o que un entrenamiento mal
dado hayan sido los causantes de diversos accidentes que estos perros
han causado en personas civiles que no tenían ninguna intención
de agredir a nadie. Las leyes acerca de el tema de perros de protección
están aún en pañales, y sería adecuado
que cada país impelentara un reglamento básco para
el entrenamiento, uso y contratación de los perros destinados
para la guardia y protección de personas o inmuebles.
Es normal que se tenga cierto temor a la hora de contratar estos
servicios debido en primer lugar a la desinformación y segundo
a la relación que se hace con las fuerzas especiales de seguridad,
normalmente Policía y Ejercito, en donde quien más
quien menos ha visto entrenar o especializar a los perros para atacar.
Normalmente en la trayectoria de este país, las Fuerzas
de Seguridad han carecido de presupuesto para la correcta cría
y selección de sus propios perros, es por ello que lamentablemente
siempre han recibido en donación por parte de los criadores
de determinadas razas, los perros que estos consideraban o con falta
de temperamento o demasiados agresivos. De ahí en más
se torna difícil para estas Fuerzas de Seguridad tratar de
tener animales EQUILIBRADOS, requisito imprescindible a la hora
de entrenar un perro para ataque.
Las personas que solicitan estos servicios temen que el perro en
cualquier momento se pueda dar vuelta y agredir a su guía
o morder a civiles que se hallan en las inmediaciones. Es por ello
que se solicitan perros que hagan acto de presencia para disuadir
al intruso y no que sepan atacar para de esta forma minimizar este
riesgo.
Lo
ideal sería tener un buen asesoramiento por parte de las
personas de empresas de seguridad que ofrecen estos servicios a
sus clientes, ya que en un 90% los mismos no poseen el más
mínimo conocimiento al respecto y tratan de vender el trabajo
de un perro de seguridad, como si fuera un sistema más, inclusive
hay quien ofrece servicios con perros atados a una corredera para
achicar costos a sus clientes y evitar la contratación de
personal adicional para el manejo del animal, el cual debe ser perfectamente
capacitado y evaluado PSICOLOGICAMENTE, antes de asumir la conducción
de un can. El uso de perros adiestrados no podrá implicar
riesgos o molestias a terceros; deberá ser previamente comunicado
a la Autoridad Competente y se requerirá que el can cumpla
el régimen sanitario respectivo, se encuentre asido a una
correa y acompañado por personal de vigilancia que se encuentre
capacitado para dicha tarea.
Los animales se eligen para la tarea que van a realizar o la especialización
que tendrán en su adiestramiento como será en este
caso el ataque, se diferencian de otros perros por su temperamento,
carácter, espíritu de lucha y equilibrio emocional,
luego se les designa un guía acorde a las características
del perro y de la función a realizar dentro del área
de seguridad para que esta tarea se cumpla sin inconvenientes.
Cuando un perro se adiestra para ataque se le somete a distintas
presiones externas y se le condiciona para que reaccione a la orden
de su Guía o para que actúe por iniciativa propia,
todo esto depende pura y exclusivamente de lo solicitado previamente
por quien quiera tener un perro adiestrado para esta función.
Por ejemplo: "Una persona llega a su casa a la madrugada y
en el jardín de la misma se halla su perro, al ingresar su
coche un individuo ingresa al jardín y extrae de entre sus
ropas un arma de fuego o blanca amedrentando a su amo, en este caso
el animal si reacciona en defensa del amo, estaría actuando
en forma instintiva.
Antes
de contratar un servicio de estas características lo ideal
seria saber en que objetivos se puede utilizar y bajo que circunstancias.
El hombre de Seguridad que posee un perro adiestrado debe saber
que solamente se usará al animal para salvar su vida o la
de terceros en caso de muerte inminente.
A los perros se les enseñan distintas técnicas de
ataque y aprenden a conocer armas de fuego, blancas, o cualquier
elemento cortante o contundente que pueda ocasionar daño
a su guía, así como también se les condiciona
para que reaccionen ante situaciones de discusiones o gestos violentos.
Normalmente no debería existir ningún problema con
un perro adiestrado para ataque si el animal es EQUILIBRADO y si
su guía fue seleccionado y capacitado correctamente.
Si evaluamos los riesgos entre un hombre armado y un perro adiestrado
para ataque, nos daremos cuenta que este último es menos
peligroso debido a que en muy pocas ocasiones un animal llega a
matar a una persona, casi siempre hace presa firme en un determinado
lugar y retiene, siempre y cuando el agredido no intente zafarse
o defenderse, ya que de suceder esto el animal sacude en la misma
medida que recibe agresión. No existe margen de error en
el ataque de un animal, es preciso y certero a cualquier distancia
una vez que se individualiza el blanco.
Actualmente existen unos bozales llamados de canasta o de celdillas,
los cuales pueden usarse sin que generen problemas a los animales,
así se minimizan los posibles riesgos hacia otras personas
y nos da una tranquilidad del 100% a la hora de contratar un servicio
de estas características.
Un excelente perro de ataque podría inclusive trabajar hasta
en una transportadora de valores, siendo de gran ayuda y complemento
para su personal en el momento de carga y descarga de valores. Los
delincuentes tendrían que defenderse del custodio armado
y de su perro, el cual no erraría nunca, brindando una posibilidad
más al hombre de seguridad de salvaguardar su vida.
|