Para Pensar « A ti, mi querido amo.
¡ Visita nuestra página !
Visita También:

Libros Sugeridos:
 

Temas relacionados:
» Los Perros en las azoteas.
» Diario de un Perro.
» Triste Realidad.
» Crueldad hacia los animales
» Carta de un Cachorro.
» La importancia de decir NO a un ser no deseado
» Perros sacrificados por ignorancia
» A ti, mi querido amo
» Adopta a un perro sin hogar
» Mitos sobre las razas consideradas agresivas
» Entrenadores vs Veterinarios

A ti, mi querido amo

Mi entrada en ese lugar fue algo indescriptible; todos hablaban decidiendo mi suerte; todos decían que sí; pocos o nadie decía que no. Y por fin, mi suerte fue echada; fui abandonado en ese lugar que creo que los humanos llaman "perrera". ¡Las puertas se abrieron! Yo sentí un miedo espantoso. No quería entrar, y con la cola entre las patas, aullaba, tratando de que tú, mi querido amo, dieras marcha atrás y que me regresaras a casa. AL parecer tú no entendías, no te dabas cuenta del enorme sufrimiento que me causaba el pensar el no ver a mi familia. Yo pensaba: "¿por qué me hacen esto? No he mordido a nadie, he tratado de no ladrar tanto, siempre te espero hasta la hora en que tú llegas y con meneos de cola y lenguetazos te demuestro el amor que te tengo." Y por más que pensaba y pensaba, sóllo llegaba a una conclusión: ¡no entendía por qué me abandonabas!

Poco a poco trataste de tranquilizarme — y lo lograste mi querido amo — , por que tu voz era para mí como un bálsamo capaz de calmar cualquier angustia. Me dijiste que no tuviera miedo, que ibas a regresar por mi, y que nuevamente volveríamos a estar juntos. Eso bastó para que mi alma de perro ya no albergara ningún temor, y entónces me dije: "ya ves, Lobo, estás exagerando. Entra, tienes que demostrarle a tu amo que confías en él y que valientemente esperarás el momento en que regrese por tí". Y así lo hice.

Recuerdo que una vez que estuve dentro, vi a muchos de mis hermanos perros, muy angustiados, y a otros que indiferentes sólo miraban y entre ellos se decían: "Mira, uno más que vienen a abandonar". "Te equivocas" — contesté — "a mi no me van a abandonar. Mi amo volverá por mi, él así me lo prometió y nunca me ha fallado, y para que vean que los quiere ayudar, le voy a pedir que saque de aquí también a muchos de ustedes para que vean lo bueno y noble que es mi amo".

Estábamos en eso cuando bruscamente fuimos interrumpidos por una enorme soga que rodeó mi cuello, y con palabras que nunca en tus labios había escuchado, fui arrojado a una jaula en donde yacían cuerpos famélicos que parecían no tener vida. Entónces me dije: "deben haberse equivocado de jaula, porque ésta debe corresponder a algunos de mis hermanos que quizá han librado una larga enfermedad y están recuperándose para volver a casa. ¡Sí!, eso debe ser". Y Traté, amo, de buscarte para que ordenaras que me sacaran de ahí; y te busqué amo, y ¡te busqué!, pero tú, ya habías desaparecido... Pasaron los minutos, las horas, los días, como una lenta agonía que poco a poco me hacía perder la esperanza de volver contigo. Pero necesitaba verte, aunque solamente fuera una vez más, y eso, me mantendría con vida.

En esos días, miles de recuerdos se agolparon en mi mente. Me ví desde cachorro cuando tú, mi querido amo, me rescataste de ese lugar f´rio y sucio en donde por última vez vi a mi madre, a la que casi no recuerdo. Me llevaste a casa; todos me recibieron con mucho cariño, ¡hasta me subían a las camas! Y así fui creciendo, rodeado de mi familia, ¡que era todo y lo único que tenía! Y conocí contigo la lealtad y la felicidad de tu compañía.

Recuerdo que después no me permitirían ya la entrada a la casa, seguro porque tenían miedo de pisarme. Hasta con eso demostraban el gran amor que me tenían, y que siempre guardaré en mi corazón.

Una noche oí que gritaban, y aunque no lograba entender todo lo que decían, escuché varias veces mi nombre. Después ya no supe lo que pasó, sólo recuerdo que tú, con palmadas en mi cabeza me decías: "tranquilo, Lobo, todo va a salir bien. Yo no voy a abandonarte, te lo prometo mi querido Lobo". Y yo, con meneos de cola, agradecí tus palabras, aunque no lograba comprender qué era eso que ustedes los amos llaman "abandono". Y cuando lo supe, amo, sufrí intensamente sin verte, sin percibir tu presencia que me hacía tan felíz; sin sentir tus caricias sobre mi cabeza, ahora tan dolida por tantas mordidas que he recibido de mis hermanos, que al igual que yo, están angustiados por que nadie viene por ellos.

De pronto, mis cavilaciones fueorn interrumpidas; llego ese señor a quien todos nosotros le temíamos. Entró a la jaula con un lazo en la mano y todos nos arrinconamos como si quiesiéramos fundirnos en uno sólo... pero era inútil, uno a uno eran arrancados de la jaula.

Después todo quedaba en silencio. Todos nos mirábamos atemorizados, sin saber cuál sería el siguiente, pero seguros de que a cada uno de nosotros le llegaría el turno. Nunca volvíamos a ver a todos aquéllos que salían... ¿qué pasaba con ellos?. No lo sabíamos, pero mi instinto me decía que no era nada bueno, y que me aterraba que llegara ese momento.

Y mi turno llegó. Fui arrastrado a un cuarto fío y oscuro. Cuando me metieron, había muchos hermanos, y aullando, unos trataban de salir por esa pequeña puerta que fue bruscamente cerrada cuando yo entré. Yo solamente miraba, no sabía lo que nos iban a hacer.

De pronto, de mi cuerpo se apoderó un pánico que nunca antes había sentido y comencé a aullar junto con mis hermanos. Me empezó a faltar el aire, mi corazón latía rápidamente, la orina se escurría entre mis piernas sin que yo pudiera evitarlo; empecé a sentir mi cuerpo convulsionándose en dolorosos espasmos; de mi hocico comenzó a brotar mucha espuma que hacía aún más difícil poder respirar... ¡todo era dolor... angustia...!, sin embargo, mi cuerpo se refugiaba en esa pequeña puerta con la esperanza de que tú, mi querido amo, aparecieras y mitigaras el dolor de mi cuerpo que tanto me hacía sufrir...

¡PERO TÚ JAMÁS LLEGASTE!

Después, nada... todo quedó en silencio. Y ya no supe más de mi, pero te juro, mi querido amo, que mi último pensamiento... FUE PARA TÍ.

"LOBO" se fue al cielo un 24 de diciembre. Causa de muerte: Asfixia en la cámara de gas... ¡por decisión de su "QUERIDO" amo! - caso real -

 
¿Sabías que...
... existen campañas de vacunación y esterilización gratuitas para las mascotas en nuestro país?







Dile a un amigo que nos visite



¿De qué raza es Scooby Doo?
página principal Regresar a la Página Principal
ir al inicio Regresar al Inicio de Esta Página