Es por todos sabido que, "según" el decir popular,
hay ciertas razas agresivas, que desconocen a su dueño, que
muerden la yugular, que no respetan ni a los niños, que sólo
sirven para peleas de perros, etc, etc.
A reserva de que muchos de ustedes puedan pensar que estoy loco,
me voy a permitir explicar el porqué de mi pensar; soy entrenador
y a lo largo de los muchos años que llevo en este medio entrenando
perros como guardaespaldas y para deporte, me he topado con varias
cosas curiosas: primero, hay clientes que tienen ya a su perro y
quieren que se entrene y que sea un "león" cuidando
su casa, su coche o a su familia, sin embargo, la gran mayoría
de las veces, el perro no muerde ni a sus croquetas y por desgracia
el cliente no lo cree y espera mucho de su gran amigo, otros tienen
a un excelente perro guardián con ellos y les da miedo entrenarlo
porque tienen niños y sólo quieren una obediencia
y los menos piden que se les recomiende un perro para alguna función
es específico, a lo cual no tengo empacho en recomendar algunas
de las razas "míticas" en la agresión.
Al principio, el cliente está un poco renuente, sin embargo,
con la convivencia diaria y el buen funcionamiento del individuo
en su nuevo ambiente me han dado la razón y me han recomendado
en este sentido.
Las principales razas con el temido "problema" de ser
razas agresivas y con mitos ya casi inmemorables son: El Doberman,
el Rottweiler y el consabido Pit Bull.
¿Cuantas veces hemos oído, e incluso visto a amigos,
familiares o simplemente conocidos, que nos dicen que vieron o supieron
de un Doberman que mordió a su dueño, que lo desconoció
y quien sabe cuantas cosas más? y por supuesto que al perro
lo regalan, en el mejor de los casos, si no es que de plano lo ponen
a dormir, pero no se ponen a pensar en que el día que el
perro agredió, fue simplemente, porque el dueño, olvidó
sus llaves, llegó en estado inconveniente, tanto que ni su
esposa le entiende lo que dice y para colmo pisó al perro
que estaba dormido, por lo cual, el perro, lo único que hace
es responder como cualquiera de nosotros lo haría, nosotros
no mordemos cuando nos espantamos, empujamos o gritamos, pero ellos,
su principal arma son sus dientes, así que le dieron su "estate
quieto", que al estar malentendido nos lleva a estos mitos,
que nosotros como entrenadores, más allá que espantarnos
por ellos, los utilizamos a nuestro favor, por ejemplo: si me llama
una mujer, viuda o divorciada, con dos hijas adolescentes y me dice
"quiero un perro que nos cuide y que no se nos acerquen",
en lo primero que pienso y les recomiendo es en un Doberman, al
principio, hasta ellas me dicen que les da miedo, sin embargo una
vez que se han acoplado con el o con ella, ya que no distingo en
sexos sino en lo mejor para el cliente y sus necesidades, tienen
exactamente lo que ellas querían, un verdadero guardián
y sobre todo un gran amigo, al cual le pueden confiar la vida y
por supuesto, por esos "mitos" nadie se les acerca siquiera,
por lo que la raza no deja de ser una excelente opción para
aquellas personas que requieran, rapidez, seguridad y confianza
con ellos y con sus cosas, esto fue por mencionar un ejemplo.
Ahora el Rottweiler, fue una raza que tuvo su "boom"
hace algunos años, después de que se conoció
en nuestro país y desafortunadamente se dieron cruzas indiscriminadas
con tal de vender cachorros, lo cual dio como resultado una entremezcla
de sangres que a final de cuentas dieron como resultado, "Rotts"
con físico de dobermans o exageradamente grandes y por supuesto
con las respectivas fallas que esto conllevaría, falta de
condición física para el trabajo, defectos cardiacos
congénitos y lo más grave, carácter desordenado,
es decir, algunos ejemplares con un carácter muy débil
y sumiso para el trabajo de protección, y algunos otros con
el carácter tan subido que ni al dueño respetan cuando
entran a su casa, hasta llegar a nuestros días, cuando ya
casi nadie quiere tener un Rott, al entrenar algunos, me he dado
cuenta de que cuando alguien los tiene, quiere que se entrenen para
obediencia y son muy lentos en su aprendizaje, cuando se entrenan
en protección (los que funcionan), tardan en responder y
cuando lo hacen, al principio son como niños de 8 o 10 años
con un cinturón negro de karate, todo lo quieren resolver
a golpes y patadas, así el perro, todo lo quiere resolver
con mordidas y ladridos, sin embargo, una vez que entiende para
qué sirve lo que ahora sabe, son muy confiables en su gran
mayoría, tomando en cuenta que por lo mismo de su constitución
muscular son perros pesados, poco ágiles y lentos en distancias
largas, por lo que se recomienda que cuide espacios cortos, el auto
o bodegas pequeñas, oficinas, nada en espacios abiertos,
ya que se cansan pronto y prefieren ver salir huyendo al ladrón
que salir corriendo a perseguirlo; todo dependerá de las
necesidades.
La más despreciada de todas y desafortunadamente la que
ha sido adoptada por personas que no tienen más en la cabeza,
que el perro debe tener vida de perro, es el pit bull, el cual ha
sido tomado por personas poco cultas en su mayoría y utilizado
sólo para su diversión y beneficio, en peleas de perros,
esta es la raza por excelencia, sin embargo, también dentro
mi práctica profesional, me ha tocado entrenar a algunos
individuos de ésta, siendo unos de los que más satisfacciones
me han dado, son animales muy inteligentes, cariñosos y por
supuesto de los más desprendidos, ofrecen su vida a cambio
de cuidados y cariños, con ellos el mito es que se traban
y que no sueltan, etc., sin embargo, todo esto depende de el entrenamiento,
ya que como dije, he tenido la oportunidad de entrenar algunos perros
de esta raza y he quedado muy conforme con lo que he conseguido
y por supuesto, no he tenido reclamo alguno de sus nuevos propietarios.
Dejémonos ahora de pensar como en otra época y dediquémonos
a sacar provecho de todos aquellos individuos (perros) que así
nos lo permitan para poder desempeñar y vivir nuestras vidas
como siempre hemos querido, no los veamos como una lata o una carga,
son nuestros amigos y cómo tales deben ser tratados, hablo
en general, aunque hay razas que sirven para el trabajo de protección
y otras no, todas nos dan su cariño y confianza y gracias
a muchos de ellos se ha ayudado a la humanidad a rescatar personas
extraviadas, a detener a traficantes de armas y de drogas y otros
tantos nos han salvado la vida o salvado nuestra casa evitando que
entren o se nos acerquen, valoremos a esos seres que viven con nosotros
y respetemos sus características; no les colguemos medallitas
o milagritos, que no los tienen y aprendamos a convivir con ellos.